
- Venga, al agua patitoooo... - Ya, pero no me laves la cara ni el pelo, vale?
- ¿Y esoooooo? Serás guarreras. Esos pelos huelen a piojitos, venga, al agua
- El pelo no y la cara no.
- Si, hombre, porque tu lo digas... ¿No ves que tienes todo manchado de
chocolate?
- Que no es chocolate, lo de la nariz es ...
- Otra vez esa nariz, Martín... ¿Qué te ha pasado esta vez, amor?
- Nada, es un lunar que me ha sido...
- Un lunar, un lunar, a ver déjame ver...
- Que te he dicho que es un lunar, no me laves la cara , noooooooo....
- Pero, ¿qué te ha pasado esta vez, cariño? Te vas a quedar sin nariz un día de
estos con tanto golpe. ¿Dónde te has caído?
- No me he caído....
- ¿Te lo ha hecho alguien?
Silencio...
- ¿Por qué no le cuentas a mami lo que ha pasado?
Silencio...
- Mami, ¡este patito se mea, jajaja!
- Martín, que te estoy hablando, cuéntame.¿Te has peleado con alguien en el
cole?
- Que noooooo, ya te he dicho que me salió un lunaaaaaaarr. Mami, luego me
lees el cuento del burrito que quería ser azul???????
- No me cambies de tema. ¿Por qué no me cuentas lo que te pasó?
Silencio
- Si siempre me cuentas cuando te haces pupi, ¿por qué hoy no, cariño?
Silencio.
Llega su padre...
-¡Hombre! ¿Qué le ha pasado a esa nariz, pichón?
Silencio
-¿Al papi tampoco se lo cuentas?
Silencio
Dos horas más tarde...
(Su padre): Se ha peleado con María, le rasguñó la nariz, pero ... ¡él solo la empujó! Risas (del padre de la criatura)
- ¿Y por qué no me lo quiso contar a mi, pensé que habría sido un niño mayor, no su prima. Es que con esto del acoso escolar, ya estaba por llamar a la maestra mañana.
- Hala! ¡Tú siempre tan exagerada!