Pertenezco a esa generación de uruguayos que no tuvo la opción en los setenta y los ochenta de leer poemas escritos por uruguayos ni de escuchar canciones cantadas por uruguayos. En mi casa Zitarrosa, Los Olimareños, Benedetti y tantos otros estaban tan prohibidos como en las radios y periódicos uruguayos y argentinos. Eran épocas de dictadura (fuera y dentro de mi casa)
Por eso hoy, al leer el blog de Sole, y encontrarme con la noticia de que había muerto Idea Vilariño, y que Benedetti estaba una vez más hospitalizado sentí la necesidad de hacerles este humilde homenaje desde aquí.
Ambos me llegaron con casi treinta años por esos motivos y porque yo, en mis veinte años, únicamente dedicaba mis eternas horas de lectura a la literatura inglesa; primero por motivos de estudio, luego laborales y finalmente por la claustrofobia que me suponía leer en castellano por aquel entonces. Hasta que llegó Cristina, enfadada una vez más con la dictadura, con los tiempos que habían corrido y con la madre que me parió, con la “Antología poética” de Mario Benedetti y los “Poemas de Amor” de Idea Vilariño.
Me contó cómo era posible que todos los poemas de Idea fueran dirigidos a Onetti (el gran cabrón que provocaba en ella tanto dolor y tanto amor como para que saltaran de sus dedos los poemas más bellos, más desgarradores). Y de la terrible pena que sentía Benedetti desde que su mujer había partido.
por eso mi homenaje, a estos dos grandes de la poesía uruguaya contemporánea, quizás los dos más grandes. Por su genialidad y por esa capacidad de amar hasta el fin de sus vidas que solo algunos pueden tener.
Si muriera esta noche
Todavía
palpo gusto escucho y veo / tu rostro tu paso largo / tus manos y sin embargo / todavía no lo creo /
tu regreso tiene tanto / que ver contigo y conmigo / que por cábala lo digo / y por las dudas lo canto /
nadie nunca te reemplaza / y las cosas más triviales / se vuelven fundamentales / porque estás llegando a casa
sin embargo todavía / dudo de esta buena suerte / porque el cielo de tenerte / me parece fantasía /
pero venís y es seguro / y venís con tu mirada / y por eso tu llegada / hace mágico el futuro /
y aunque no siempre he entendido / mis culpas y mis fracasos /en cambio sé que en tus brazos / el mundo tiene sentido
y si beso la osadía / y el misterio de tus labios /no habrá dudas ni resabios / te querré más / todavía.



