"Uno es de donde llora, pero siempre quiere ir a donde ríe"
Elvira Sastre
Yo vengo de donde el llanto y estoy donde la risa. Y eso no quiere decir que no reí allí o que no lloré aquí. Pero lloré más de donde vengo que donde estoy, indiscutiblemente.
Pero para hacer honor a la verdad, aquellas lágrimas hicieron a la mujer que hoy se da cuenta que no hay que derramar lágrimas a la ligera. Que las lágrimas purifican, pero que nada, absolutamente nada será peor de lo que pasó. Será porque la madurez llama a la puerta y ahora hay alguien para recibirla. Será que uno va aprendiendo que lo malo, lo jodido pasa por algo y viéndolo desde la distancia y el tiempo uno se da cuenta de que aquel dolor de entonces fue lo mejor que le pudo pasar.
Aún así, qué no daría yo por no haber que tenido que llorar aquellas lágrimas. Pero miro el hoy y voy casi comprendiendo que no tendría el regalo del que disfruto hoy. Si el precio de esto ha sido aquello, "tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado, porque después de todo he comprendido, que lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado." *
* Francisco Luis Bernárdez
Diario de una mujer normal
Tan normal como tú
lunes, enero 26
martes, diciembre 16
Lo que tenga que ser, será
Disfruta del camino.
Chapotea en los baches, nada en el lago, deja que la lluvia te moje. Salpica a
los transeúntes. Mientras tanto, ama, ríe, llora como un cocodrilo o con llanto
quedo, maldice o disfruta. Come, saborea, paladea lo que algún día no podrás
saborear. Sonríe hoy que quizás mañana no tengas dientes. Rízate el pelo, haz
que la espera se haga interesante. Píntate el ojo, que la vida no te pille desalineada.
Juega con tus hijos, con tus sobrinos o con los niños de la casa de al lado, o
con tus alumnos. Juega. Invéntate historias y vívelas como si ya existieran.
Resiste a la tentación de quejarte. Agradece lo que vives, lo que tienes,
agradece que estás sano, agradece que estás vivo. Contempla la belleza a tu
alrededor. Vive. Sueña. Vibra. Enfádate un rato si es necesario. Usa la terapia
del cojín matándolo a puñetazos. Recoge tus piezas y vuelve a
armarte como un puzzle. No lo pienses, házlo. Que la vida es bella, aún con sus
sinsabores. No dejes de luchar contra tus miedos mientras esperas. Brilla ante
lo gris, lo aburrido, lo opaco de la vida. Y espera tranquila que lo que tenga
que ser, será.
lunes, diciembre 8
Hay que soñar
¿Cómo se puede vivir sin
sueños? ¿Cómo es posible? Sin sueños se puede vivir un rato, unos días de esos
en que uno anda como alelado, pero, ¿todo el tiempo? No. Imposible.
Uno se puede despistar,
perderse por los andurriales de la
mente, pero un sueño es lo que hace la vida interesante. Si no, ¿para
qué vivir?
Vivir sin sueños es
vegetar, es ningunearse, es perderse el respeto como ser humano. Es caer en la
monotonía implacable del no-ser, del existir, del transcurrir.
lunes, diciembre 1
Sueños
¿Adónde van los sueños
incumplidos? ¿Qué es de ellos? Esos que el tiempo hizo añicos. Esos que se
desvanecieron. Los que construimos de estrellas fugaces, de lucecitas doradas,
los que surgieron de la nada, sin buscarlos. ¿Han vuelto de donde salieron, de
la nada? De la nada al todo. Esos sueños que llenaron nuestra vida, nos
empalagaron, nos revolcaron en la felicidad, en lo ilusorio, que no en lo
onírico, porque aparecían estando tan despiertos que no era necesario
pellizcarnos. ¿Dónde están? ¿En qué espacio paralelo a esta realidad?
A veces uno necesita
sueños para poder creer que algo mejor aún es posible. A veces, la dosis de
realidad es tan grande, que ya no se encuentran sueños, que ya no se espera
nada. Que unos implemente viaja con lo puesto a expensas del tiempo, o de Dios,
o del destino, vete tú a saber. Viaja, camina, anda, si, pero ya sin sueños.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)