lunes, enero 11

¿Será posible?, dice mi madre.

Nos complicamos, sufrimos, nos rasgamos las vestiduras, le damos miles de vueltas. Nos cansamos, bajamos los brazos. Nos sentimos derrotados.
Luego, lo elaboramos, pasa "casi" a ser historia. Y en cuanto nos descuidamos, todo encaja de tal manera que aquello que queríamos está a tiro de piedra, al alcance de la mano. Y nos preguntamos cómo pudimos ser tan ...tontos... una vez más. ¿Será posible?, dice mi madre. ¡Y qué razón tiene!