
Creo que desde niña no gritaba un gol de Uruguay como grité anoche el de Forlán. La adolescencia me pilló en Argentina y en el 86 grité el de Maradona, en el 90 festejé los goles de Argentina a Uruguay y luego no volví a mirar un mundial hasta este.
En mi casa de Roldán todos los domingos se escuchaba fútbol por la radio transistor de mi padre y se miraba por televisión. El tiempo y la vida me habían alejado del fútbol.
Ahora, no se si es porque mi madre está aquí, si porque el cohete rubio es un football-fan o porque la rebeldía hacia todo lo uruguayo con los años se va pasando.... pero anoche festejé.
Eso sí; hoy, "a por ellos", que el cohete rubio ya tiene la cara pintada de rojo y la bandera flamea desde mi balcón (en contra de mi voluntad...)