He visto solo un trozo del segundo debate. Y lo que oí me bastó para expresar aquí lo que me hubiera encantado contestarle a Rajoy. Y mira que me dije que no iba a hablar de política en el blog para no herir susceptibilidades, pero esto me superó. Más que nada porque lo de ser inmigrante es como ser alcohólico o anoréxico, te rehabilitas pero nunca dejas de serlo, aunque el domingo votes con tu flamante DNI y te hayas sacado el pasaporte español porque uno siempre tiene que tener un pasaporte a mano por si las moscas, y porque te sale más barato que el de tu país de origen, y es más rápido de obtener.
Pues eso, ya se que no lo leerá nunca, pero esta es mi “carta” para el candidato por el Partido popular, es decir, la derecha española:
Señor Rajoy, aunque usted no lo crea o no lo quiera recordar, durante el gobierno de su partido era más fácil entrar a España de forma ilegal. Ahora es más complicado, que no imposible, pero mucho más engorroso. En el año 2000, cuando entré yo en patera aérea con calefacción y comida, el paso por policía en el aeropuerto de Barajas era muy sencillo. Ni se pedía carta de invitación, ni reserva de hotel ni contrato de trabajo. Se pasaba como cualquier turista. Las piernas no temblaban y se nos recibía con una sonrisa.
Las cartas de invitación vía notario llegaron luego. Y las cartas de invitación hechas en policía llegaron con el Partido Socialista. No se confunda, ni intente confundir, que no tiene usted fundamento. La política de inmigración ha mejorado aún a su pesar ( y por qué no decirlo a pesar de los que quieren entrar ahora y no pueden, pero eso es otro tema que nada tiene que ver con usted que no quiere que entre nadie a cualquier precio). Ahora entran algunos impresentables como yo pero no todos. Tranquilo que sus ideas xenófobas están a buen recaudo.
Y ahora, desde hace unos años, después del 14-M, los inmigrantes sin papeles reciben asistencia médica, por aquellos años no podíamos, ¿se acuerda usted señor Rajoy? No, seguro que no. Usted solo se acuerda de recordar que no se debe dialogar con nadie, que se debe imponer las resoluciones del gobierno a rajatabla. La palabras diálogo y consenso no están en su vocabulario cavernícola y retrógrado. Usted se ha quedado en la época de Franco y de ahí no lo mueve nadie.
¿Qué hará si el 9 de marzo, sin guerra de Irak ni atentado de por medio, gana la izquierda otra vez? ¿Cuál será su reflexión entonces? ¿Dirá que los votantes fueron drogados por el PSOE? ¿Qué nos hicieron una lobotomía? ¿Qué ha habido fraude? Porque las encuestas* le dan como perdedor una vez más señor Rajoy. Yo que usted me iría preparando el discurso. Aunque pensándolo bien, déjelo. Si usted es líder en inventarse excusas. Le saldrá natural, natural...
Ah, y casi me olvidaba, vaya por Dios. Ayer mi amiga Isa me mandó el siguiente sms:
“Soy la niña feliz de Rajoy. Ya he crecido, he estudiado con beca. Tengo trabajo. Soy lesbiana y quiero casarme y adoptar un bebé inmigrante. Lo siento papá, voy a tener que votar al PSOE”.
Quizás le sirva de algo y en los próximos días prometa a este colectivo en cuestión algo que les haga vibrar de emoción. Pero pensándolo mejor, no, no le van a creer Sr. Rajoy, deje esto de lado también. Que no los convence ni a palos. Es que son más cabezotas, ve usted … No, con “esa gente” que anda con esas ideas aberrantes de casarse y adoptar y ser familia, mejor dejarlas quietas. Que son muy raras, a que si? Usted a lo suyo. Firme. Es más no sería mala idea que los lapidáramos y los ingresásemos en centros psiquiátricos a ver si se les pasan esas locas ideas y se vuelven "normales". Si, esta idea seguro me la aplaude, Sr. Rajoy, porque a usted las fobias a gente que no piensa o cree como usted le pululan por el cuerpo.
Yo que usted me voy comprando un viaje sin retorno a las Islas Vírgenes y me dedico a poner tragos en algún chiringuito de la playa. ¿Qué le parece?