lunes, diciembre 31

31 de diciembre

Fin de año I: "Desuruguayismo"
No, no existe. No busquéis en Google el diccionario de la RAE. Me lo acabo de inventar... o ni siquiera eso, se me vino a la cabeza al pensar - libro de Benedetti en mano- al decirle a María que yo nunca leí "La Borra del Café". Pecado mortal en señalado en los diez mandamientos de cómo ser un buen uruguayo:
Algunos principios de todo buen uruguayo:
a- El de mi madre: "No existe ni existirá ningún país-suelo mejor que el uruguayo".
b- El de los exiliados políticos cuya biblia es cualquier libro de Benedetti y su himno es "Ta llorando" de los Olimareños.
c- El de los inmigrantes que sueñan con juntar un puñado de euros para regresar al paisito.
Yo no me rijo , ni me regiré por ninguno de ellos. Yo soy como el mal hijo que la madre no se merece. Yo nací ahí por un accidente del destino, pero nunca me sentí de allí. Yo no solía escuchar ni a Zitarrosa, ni a los Olimareños y no conozco ni siquiera la voz de Laura Canoura. Nunca miré un Peñarol-Nacional, ni grité de felicidad porque uno u otro ganaran. Tampoco me emociona ver la bandera, ni oir el himno. No festejé el regreso de Wilson en el 80 y pico, sino por el hecho de que a mis mayores les jodiera que tirase más para la izquierda que para la derecha.
El cielo de mi tierra es este, no aquel y esta luna brilla mucho, muchísimo más que aquella. Y definitivamente, mi corazón, no 'ta llorando por volver.
Me gusta más el Martín Fierro que Tabaré y prefiero a la Negra Sosa, o el flamenco o una buena sevillana ante el quejoso sonido de cualquier murga decadente. Si juegan Uruguay y Argentina en un mundial, yo quiero que gane el segundo...
En resumidas cuentas - y como dice Benedetti - estoy jodida. Como uruguaya soy un asco.
Fin de año II: Deja ya de joder con la pelota.
Acabo el año en el Levante español compartiendo confesiones inconfesables con Sirena de la Luna hasta altísimas horas de la madrugada bebiendo té de malva para desinflar la tripa de tanta bollería no casera, de esa que por engordar te engorda hasta el pelo y las uñas. Sin mate, porque la insensata no tiene ni toma. (Ella, por este mismo motivo, no debería ser llamada uruguaya, carajo). Y fumando como un murciélago mientras el dictador y los tres diablillos duermen plácidamente. La consecuencia es inevitable: dolor de garganta y afonía. El Inistón mucolítico hizo lo suyo, pero la sensación de sueño-borrachera-resaca-sin-alcohol llegó antes de la mejoría mientras me entraban como por un tubo y placer incontroladolo las 2000 kcal de la burger del Mc Donald´s con Coca-cola ni zero ni light y el sundae de fresas no desnatado y vaya a saber de cuántas kilo calorías prohibidísimas por el Natur House donde me soplan 30 euros cada semana para estar divina de la muerte.
La siesta fue de esas en que la cabeza hace plaf encima de la almohada, los ojos se giran hacia atrás casi instantáneamente y Morfeo te acoge en sus brazos como a un bebé.
Y yo hubiese seguido encantada de la vida si no hubiese sido por los sonidos que irrespetuosamente alteraban mis minutos en el limbo: los ronquidos inquietantes del dictador desde el sofá del salón ininterrumpidos por el paf-paf-paf de la pelota del diabillo del medio contra el suelo, ni el tiritín-tirorirorán de la video consola portátil del diablillo mayor o los grititos-carcajadas del diablillo pequeño (mi cohete rubio) de felicidad por estar con sus primos. Y justo entonces, a mi se me vino a la memoria "Esos locos bajitos" de Serrat y la insoportable cancioncilla del Ikea:"En el salón no se juega, quita. Que eso no se toca, vale. Quita los pies de la mesa, en el salón no se juega, en el sofá no se come, en el salón no se juega". Cerré fuerte los ojos, escondí la cabeza debajo de la almohada, olvidando completamente que siempre he sido claustrofóbica y cuando casi lo estaba logrando, irrumpe el diablillo del medio agitando un móvil en la mano y sentenciando: "Tía, espabila que es la abuela" Ergo: mi madre. Saltar como un resorte para escuchar como cada año para estas fechas, "si ustedes están contentos, yo al menos no la paso tan mal" y volver a contestar, si no te venís a pasar las fiestas es por que no querés... "Si, pero ya sabés que a mi las fiestas me gusta pasarlas acá" Con el agregado, este año del recordatorio de que ahora solo tiene "nietos virtuales", etc.
Fin de la siesta, el Inistón mucolítico hizo efecto. Ya puedo encender otro Marlboro Light mientras la Sirena de la Luna se plancha el pelo maldiciendo la suerte que yo tengo de tener el pelo tieso, los diablillos miran Clever en Telecinco a toda hostia brincando encima de los sofás. Mi hijo se une a ellos incrédulo aún de que en esta casa, si se permite saltar sobre los sofás alentado por su tía en persona. Todo está como era entonces... aunque a 10.000 km. del paisito que ninguno de nosotros hecha de menos. Así de raritos hemos salido.

miércoles, diciembre 26

Mi lista para los Reyes Magos

Yo me pido:
Un año 2008 más relajado...
Que la sonrisa de mi niño no se apague jamás...
Que el amor nos dure eternamente...
Que su paciencia conmigo siga sin encontrar límites...
Que mi amor por este valle siga in crescendo...
Que me vuelva a atrever a vivir el día a día...
Que ya no sienta que reirme a carcajadas sea pecado ...
Que el sentimiento de culpa desaparezca ya mismo...
Que me perdone a mi misma por lo acontecido...
Volver plenamente a la vida ...

jueves, diciembre 20

Y el universo conspiró

No se lo podía creer. Después de tanto camino andado y desandado con su propios pies. Tenía miedo, decía estar como un flan. Encontraba difícil poder disfrutar de algo, de todo, de casi todo después de los avatares de la vida. Supo tenerlo todo y lo perdió casi todo, salvo el amor incondicional de su motor de vida, lejano, pero eternamente presente.

Su gran preocupación era no poder hacerlo, o hacerlo mal. Perfeccionista hasta el límite a veces, no se sentía segura. Si, ella, la que siempre sabía hacia dónde quería ir, la que no dudaba jamás, se sentía insegura. Y ese nuevo y propio sentimiento le proporcionaba más de lo mismo, más inseguridad. ¿Por qué ella, siempre tan segura de si misma, no sentía ya la certeza de poder con todo?

Llegó temblando hasta el sitio acordado. Firmó todo lo que procedía con peculiar aplomo. Pero al llegar el momento de la verdad, más que nerviosa estaba rayando la histeria. “Puedo con ello”, repitió mentalmente como le dije que hiciera, “Puedo con ello”. Abrió la puerta, se sentó, miró a su alrededor, se palmeó su rodilla mala como dándole ánimos para que no fallase justo en ese momento. Encendió. Disfrutó del sonido un segundo que se le antojó un siglo. Puso primera, dejó que el embrague se soltara dulcemente y aceleró.

Salió a la calle y bajó el cristal para que el viento de secano le recordara la sensación inigualable del Pacífico alborotándole el pelo. Llevaba años sin conducir, pero sus esfuerzos habían dado su frutos y estaba ahora mismo conduciendo su propio coche, no prestado, sino el suyo. ¡Hala, amiga mía, y ahora a comerte el mundo!

lunes, diciembre 17

A la Nona

Ella venia de descendientes vasco-navarros, pero sin embargo hacía los mejores maccaroni con tuco de la lejana Italia de donde provenía mi Tata.
Nosotros íbamos a la casa del Tata, comíamos verduras y fruta de la quinta del Tata, nos sentábamos en la falda del Tata y nos peleábamos por los besos del Tata. La Nona siempre en segundo plano.
Parió cinco hijos y crió varios nietos, a excepción de mi hermano y de mi. Comenzaba a cocinar desde muy pronto. A las nueve ya había alguna olla en el fuego preparando la sopa de verduras de cada día. Amasaba tortas de levadura inigualables, una especie de torta salada a la que le hincaba los diez dedos. En esos agujeritos volcaba un tazón de huevo batido con azúcar. Preparaba conserva de tomate casero y la dejaba secar al sol del enorme patio andalúz del sur. Hacía crochet (ganchillo), nunca la vi tejer, o bien bordaba o hacía ganchillo. Su mesa con mantel de hule siempre guardaba algún resto de harina de las tortas o de la pasta casera que ella amasaba. Pero siempre estuvo o la pusieron o la tuvimos en segundo plano.
Decía que lo de la independencia femenina a las únicas que perjudicaba era a las mujeres. Decía que ahora además de hacer las cosas de la casa, parir hijos y cuidar marido, tenían que salir a aguantar a otro tipo (el jefe). Que no sumaba, sino que restaba. Tiempo. No era partidaria de las novelas que la mayoría de la gente de su edad miraba en canal nueve. Ella siempre estaba ocupada en otros menesteres.
"Seré ignorante de letras, pero no de vida", solía decir. Pero nunca le reconocimos nada. Tal vez haya sido la falta de cariño con que nos trataba o nosotros creíamos que nos trataba. Nunca tuvimos en cuenta que preparar comida para nueve nietos malcriados, o perderse la siesta por nosotros era su forma de demostrar cariño. Que nos dejara meter el trozo de pan recién comprado en el tuco y saborearlo sin que dijera ni pío, era su forma.
Por eso hoy va este post para ella, reivindicativo, quizás, pero merecido y justo. ¿Por qué será que irremediablemente valoramos a aquellos que ya no están? ¿Por qué será que después de casi cuarenta años, puedo recién decir ... gracias Nona!

domingo, diciembre 16

Se dice Pronto

Jamás compro revistas del corazón: primero porque me parece una gilipollez gastar el dinero en ellas y segundo porque lo que dicen, no me interesa. Pero el lunes pasado compré la revista Pronto. Tenía largas horas de espera, me había olvidado de llevar el libro de Sydney Sheldon que llevo leyendo desde hace un mes de a ratos, la revista valía solo un euro y traía una agenda de regalo. Craso error.
Hojeé sin llegar a leer el "contenido": Guapas a los setenta, cómo lo consiguen, o Victoria Beckham se desnuda para luchar contra el cáncer, y Luis Alfonso de Borbón: las muertes de su hermano y de su padre le dejaron muy mal. Y yo contesté para mis adentros que: punto 1. a base de cirugía estética, punto 2. Mmm, mejor me callo, un silencio vale más que mil palabras y punto 3. no, si el pibe va a dar saltos de alegría.
Harta de estas y otras perlas, decidí ponerme a hacer el crucigrama. Lo acabé en escasos minutos y la sopa de letras creo que no superó los 30 segundos. A las 7 diferencias las resolvió mi hijo de cinco años al día siguiente.
Podría decir muchas cosas, pero tan solo preguntaré, si una revista que se supone está destinada a mujeres, nos tiene tan poca consideración y nos trata como si fuéramos ignorantes, ¿Cómo podemos pretender luego que los hombres nos consideren?
Y como fresa del pastel, cuando casi podía asegurar que todos en la editorial eran hombres, machistas, veo que el nombre de los subdirectores son Montserrat y Gemma, y que ocho de los diez redactores son mujeres y que en diseño y compaginación también hay un 50% de mujeres, y ya me horroricé.
La revista se vende a pico de pala, según me han dicho. Un regalo mensual para mujeres lelas o con tiempo de sobra para leer semejantes idioteces. Degradante hasta decir basta, excepto el mini-libro de recetas que fue en lo que me centré.
No, no vuelvo a gastarme un euro en porquerías, la próxima vez me compro el periódico (manda ...) o me compro una Primitiva (lotería) que a todo esto no se si con un euro me alcanza. Pero para leer chorradas, mejor me pongo la próxima vez a hacer meditación trascendental que seguro le saco más provecho

jueves, diciembre 13

Inolvidable

Salen pronto por la tarde a la cantera. Por suerte no está lejos. Cargan carretilla tras carretilla, para descargar en los camiones que les esperan en el almacén bajo mi casa. Las manos se les resecan, rompen herramientas contra la roca, pero nada los amedrenta. Ese es su trabajo cada tarde. Deben acabar antes del atardecer porque entonces comienza la segunda tarea. Un rato antes del ocaso, llevan los camiones hasta la tienda donde exponen los diamantes de la mina.

Luego llega la hora del Colacao con galletas y salir corriendo hasta la Fuente de los Huertos a cazar ranas. En silencio.

Cinco y seis años. Amigos del alma. Amigos de la infancia. Amistad y travesuras compartidas, esas que ni el tiempo ni la vida les dejarán olvidar.

miércoles, diciembre 12

Poder decirlo...

Amado Nervo
En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Gracias por existir

Tu y tus compañeros esperabais una sorpresa el lunes por la mañana en el cole. Lo que no te esperabas era que la sorpresa fuera yo. Se te iluminó la cara, saltaste de contento. Me comiste a besos a pesar de estar frente a tus colegas del cole.

Conté tu historia de vida, que era a lo que iba. Pero tenía un as en la manga, el cuento que me había enviado Sole para esa ocasión tan especial. Tema: La familia. El cuento: La familia de los Porcons.

Os partisteis de risa, os vi con los ojos como platos cuando la mamá desaparece y suspirasteis aliviados cuando la mamá regresa a casa.

Comimos juntos porque era tu cumple. Festejamos con globos y tarta y sándwiches por la tarde con tu pandi mientras yo me sigo preguntando por qué necesitáis gritar tanto cuando se os ve feliz. Regalos, juegos, baile, risas. Llegaste a casa agotado, pero aún así contestaste algunas llamadas al teléfono. Te dormiste abrazado al dragón de ojos rojos y aspecto asqueroso que tanto te gusta. Pero mi mejor regalo ese día, además de verte pletórico de felicidad, fue ese beso de madrugada cuando te levantaste al baño, ese “te quiero hasta la última instrucción vegetal” que me regalaste entre ojos dormidos, y babas y amor.

¿Podrá haber amor más grande? Y aunque suene cursi quiero decirte, gracias, gracias por existir

lunes, diciembre 10

FELIZ CUMPLE, PRINCIPITO!!!

Este amor ... que ignoró geografias
y voló sobre océanos persiguiendo la vida
Este amor... tan frágil e indefenso
tan fuerte y poderoso como un niño naciendo



Hoy es tu cumpleaños.Cinco años, amor mío! Cómo pasa el tiempo, Martín… Ya estás hecho todo un hombrecito. Eres independiente, vivaz, feliz. Sabes escribir y leer. Vaya miedo te daba enfrentarte a repasar tu nombre hace tres años! Sin embargo ahora ya no necesitas que esté permanentemente a tu lado mirándote hacer los deberes. ¡Cuánto te costó entender que yo nunca te los iba a hacer como la mamá de tu amiguito que le llevaba la mano para “ayudarlo”! Mi ayuda fue y es distinta. Siempre te he dicho que tú puedes con todo lo que tú quieras; y lo has logrado por tu propio mérito, sin mi mano, solo con mi paciencia, y mi amor. Y eso me hace sentirme tremendamente orgullosa de ti. Vas cortando tu cordón umbilical a mi pesar, y a la vez – contradictoriamente- ante mi asombro y mi alegría. Me has salido independiente, como yo. No demasiado, porque nunca se es demasiado independiente. Pero tienes algo que yo no tenía ni a tu edad ni después de muchos años: seguridad en ti mismo.


Este cumpleaños es para ti muy especial, lo se. Se que bailan desde hace días mariposas en tu estómago ante la anticipación de lo que viene. Es el primer año que festejamos tu cumpleaños en Ayllón, donde está tu cole. Disfrútalo con toda tu alma. Tanto como estoy disfrutando yo de organizarlo todo para que no falte detalle.


Te quiero con todo mi corazón.



Te quiero más que a mis ojos


Te quiero más que a mi vía


Más que al aire que respiro


Y más que a la mare mía

miércoles, diciembre 5

Treguas


Quisieran,
por sobre trincheras, masacres y duelos,
correrse al encuentro, tocarse las manos, pedirse
fraternos perdón, perdonarse.

Matilde Albas Swan



Necesito treguas.


Para mí, para ti,


para él y para ella.


Treguas largas,


no treguas-ETA,


no treguas transitorias.


Necesito treguas.


Indefinidas, constantes,


perennes, permanentes.


Treguas que alivien,


que hagan renacer,


que nos perdonen.


Duraderas, infinitas,


ilimitadas, vitalicias.


Necesito treguas


 

martes, diciembre 4

Van llegando las Navidades

Se acercan las Navidades un año más. Este año será especial, mucho más que cualquier año. Este año habrá que poner cara de no-ha-pasado-nada, de la-vida-sigue-igual. Esta Navidad será diferente, purificadora. Será como un viento del sur en el sur, y se llevará las penas al mar. Lejos, lejísimos.
Diciembre en mi casa es fiesta. Ya se oyen villancicos por las tardes; el árbol y el belén ya están dispuestos en su sitio y refulgiendo. Nunca nos esperamos al 8 de diciembre. En esta casa, la Navidad se empieza a festejar desde el día uno.
Y mientras "el dictador" sueña que te sueña con sacarse la lotería, el cohete rubio y yo vamos preparando el primero de sus "tres cumpleaños". El oficial es el día 10, con fiesta en Ayllón con sus compis del cole, pero el sábado anterior siempre lo festejamos en el pueblo. Este año será especial para él, porque es la primera vez que pasa su cumpleaños con su madrina "favorita" en el valle. Luego, para Navidad vendrán sus primas de Zaragoza y repetimos.Este año también se suman los primos otrora de Uruguay, ahora de mucho más cerca.
Y entre turrón de Jijona, panettone italiano y pudding inglés, frutos secos y fruta glaseada, bocadillos de dulce de leche y fruta de Aragón, vamos construyendo una Navidad multi-étnica por así decirlo. Cava por la noche y mate por la tarde. Esto vida.
¿Y mi dieta? Pues ya me estoy jodiendo yo de hambre de antemano para compensar esos kilos que se nos adhieren a las cartucheras en estas fiestas.
Que brille, que empiece ya a brillar esa luz de la Navidad, que me hace tanta falta...

lunes, diciembre 3

Favor con favor se paga

Este post fue escrito como salió, sin pensar en que puede sonar a descarga. Y lo es: una descarga emocional, así que si andas en esos días bajos, o mejor dicho reivindicativos, mejor ni lo leas:
Hay veces que me canso. No soporto que cuenten conmigo cuando yo no estoy ni para contar conmigo misma. Dar la mano y que te cojan el brazo entero me agota. No tolero que nadie dependa de mi, a excepción de mi hijo, si no puedo ofrecerme dependencia a mi misma.
Me agobia que piensen que estoy a su entera disposición cuando yo también tengo una vida, una necesidad de estar sola por un rato o de echarme al siesta de vez en cuando, o de no contestar el teléfono.
Pero cuando hago un favor del tipo que sea, me olvido que lo hice. Nunca se pasa por mi cabeza la necesidad de "recordarle" al otro el favor por el que debe estarme agradecido por el resto de sus días. Lamentablemente no todo el mundo piensa igual.
El pueblo consta con una población que mayormente supera los 75 años. Soy la mujer del alcalde. Eso parece estar ligado al hecho de que tengo que estar yo a la disposición de ellos porque el dictador está trabajando. Mi trabajo no cuenta. Yo trabajo en casa, lo que parece implicar que no hago nada. No cuentan ni las horas que me paso tecleando un ordenador traduciendo hasta muy tarde a veces, ni las horas que tengo que compaginarlo con las tareas del hogar, el ser madre y esposa. Yo tengo que estar ahí.
Ayer sin ir más lejos, una vecina a la que tengo que llevar cada lunes al médico, me pide que la lleve a 30 km para visitar a su prima que ha sido operada. Al explicarle que no puedo hoy martes, que estaré muy liada con las traducciones, frunce el ceño. Le digo que puedo llevarla el domingo por la mañana, si puede ser, pero me escupe que el domingo vienen sus hijas. Y yo intentando ser lo más educada posible, le digo que por qué entonces no la llevan sus hijas. Y la respetable señora me dice que las hijas vienen desde Madrid, que no va a andar molestándolas... Sin comentarios. Pero me mantuve en mis trece. O el domingo o naranjas de la China.
Seguimos con el tema del autocar de Martín y la queja que enviamos por escrito al director del colegio. En ella se especificaba que el problema era el conductor del autocar y la velocidad con que conduce. En ningún momento se refiere a la cuidadora de éste. Sin embargo, por alguna razón que puedo sospechar pero de la que no puedo dar fe, ella piensa que el tema va con ella. Nos "recuerda" todas las cosas que hace y ha hecho por nuestros hijos, y que se siente dolida.
Allá vamos con una carta de aclaración, aclarando lo que está más claro que el agua, al director del colegio y le damos una copia a la susodicha, que rectifica y pide disculpas ni sin antes especificar que no podía creer que "con tantos favores" que no ha hecho cómo podíamos ir en su contra.
Es entonces cuando yo pido, suplico que no me hagan más favores. Nadie. No quiero que me soluciones nada si luego me lo van a cobrar o restregar en las narices. No quiero limosnas de ningún tipo. Me niego a pedir más nada a nadie. ¡Que ya está bien, hombre!