miércoles, julio 30

Mis ochenta II

“Las manos en el bolsillo, caminando por el pasto, con los libros bajo el brazo, andaba silbando bajo.”

Hoy releía algunos de mis antiguos posts y vuestros comentarios cuando uno en especial me llegó al alma. Era, como no, de Raiko. Me decía que era interesante leer sobre mi pasado pero que esperaba algún día poder leer algo bonito sobre mis relatos del sur. Inmediatamente vinieron a mi memoria recuerdos de mi niñez que ahora mismo por capricho, más que por no recordar, no me apetece traer a la memoria. Sin embargo, recordar mis años en la Argentina, los primeros, los de libros bajo un brazo y termo y mate bajo el otro, si.
Teníamos todos entre 18 y 22 años y ni un duro en el bolsillo. Nos aglutinábamos todos en la coupecita de Gustavo. Éramos siete más la guitarra del Cachi, varios termos de agua caliente y cebaduras de mate y mucho tabaco de la marca que permitiera la altura del mes. Ganas de vivir y de protestar y de cantarlo a grito pelado. Nos íbamos a La Salamanca, cerca del río, apenas empezaba a despuntar la madrugada.
La flaca aprontaba el mate, el Cachi sacaba la guitarra y todos cantábamos aunque tuviéramos la bombilla en la boca. Piero, Pedro y Pablo, Fabiana Cantilo, Virus, Silvina Garré, la Negra Sosa, León Giecco, y tantos más…formaban parte de nuestro repertorio de canciones de amor y de protesta, porque eran los finales de los ochenta, porque se acababan las dictaduras y porque aún delirábamos con que los jóvenes íbamos a cambiar el mundo.
Nuestros ochenta, mis ochenta, no tenían nada que ver con la movida madrileña salvo en las espantosas hombreras. Ni corría el hachís, ni la marihuana ni el alcohol: sencillamente no había pasta para eso. Apenas nos daba para tabaco cuando daba, y si no a compartir. Lo nuestro era cantarle al viento porque ni siquiera nos escuchaba nadie, salvo algún milico despistado que nos decía que las de Piero las cantáramos bajito.

Cuando había algo de pasta nos íbamos al bowling (la bolera, los bolos) y nos pasábamos horas buscando un strike. Charlábamos, arreglábamos el mundo, despellejábamos a los profesores de la facu, amábamos con locura y desenfreno. Y nos creíamos libres. Y éramos tan felices…

lunes, julio 28

Un día en mi vida

Mientras escribo, ociosas golondrinas revolotean frente a mi ventana. Suenan violines en el salón de nuestra casa. El cielo azul brillante corona las laderas del cerro verde. Vacaciones más que merecidas. Silencio del bueno. El cohete rubio por la capital y Jacinto con sus ovejas. Serenidad, calma, paz. ¿Se puede pedir más? Si, siempre se puede pedir más.

viernes, julio 25

Mi luz de luna

Estuviste una vez más demostrando paciencia, demostrando calidez, pero por sobre todo, demostrando ese amor tan grande que te salta por los poros, ese amor que muchas veces no se si merezco. Estuviste aguantando y campeando el temporal; firme, pero dejando que la tempestad te inclinara sin quebrarte nunca, como tus trigos, flexible.

Y cuando la tormenta pasó, de golpe, tus brazos me recibieron como si nada, abiertos, expectantes, solidarios. No hiciste preguntas, solo escuchaste, comprendiste.

Abrazaste a la niña muerta de miedo y abrazaste a la mujer que volvía a casa después de tanto tiempo. A nuestra casa, a nuestra vida, a nuestra historia de amor, juntos. Tus ojos me regalaron esa mirada tan tuya, tan profunda, que dice tanto sin articular palabra y supe una vez más que yo era de ti y tú eras de mi, que éramos uno otra vez, al fin.

Una emoción muy profunda me embargó el alma y mi pecho se ensanchó, porque no eres hombre de palabras, tú eres hombre de hechos contundentes, hombre de la h a la e. Y se me volvió “todo el amor de golpe”, un amor que había hibernado ya demasiado tiempo, fugitivo. No dejes de abrazarme, amor, no dejes de mirarme, que en tus ojos me veo feliz reflejada. Sigamos el camino juntos, codo con codo, de la mano, que las mariposas sigan aleteando en el pecho cada vez que nos vemos y tus ojos me miren con ternura infinita. Ya no tengo frío, mi alma vuelve a arrebujarse entre la tuya, tibia. Las dos una, siempre.

martes, julio 22

Momentos mágicos

Podría decir varias cosas, pero voy a reservarme –esta vez- las sensaciones maravillosas que me regaló el País Vasco, una vez más. No conocía esa parte de Bizkaia y me sorprendió gratamente.
El encuentro con Iam fue también lleno de magia. Por eso lo único que voy a compartir con vosotros es un ínfimo trozo de la larguísima conversación que tuve con él.

-¿Qué opinas de un lugar (el valle) que es tan pobre en comunicaciones? Un lugar donde las comunicaciones viales, las comunicaciones de telefonía y de telefonía móvil son paupérrimas, que la conexión a Internet es muy mala y donde las comunicaciones humanas son escasas?
- Que es el sitio perfecto… (Y sonrió mientras yo me reía a carcajadas)

Bizkaia me devolvió, increíblemente, lo que andaba buscando en menos de 24 horas: la alegría de vivir. La magia existe si tenemos el corazón abierto. Y el mío ha abierto sus puertas de par en par.

viernes, julio 18

Renovación II

Las grandes renovaciones nunca vienen de arriba, sino siempre de abajo, al igual que lo árboles nunca crecen desde el cielo hacia abajo, sino desde la tierra, a pesar de que su semilla cayó un día de arriba. Carl G. Jung

Dana, una persona llena de magia que me enseñó muchas cosas muy importantes, me dijo un día que hay que elevarse como si fuéramos un cohete y mirar los problemas desde arriba. Desde allí se verán tan infinitamente pequeños que comprenderemos lo irrelevantes que son. También que uno se crea el universo que quiere a su alrededor, que uno es responsable de lo que le ocurre y de lo que no nos gusta a nuestro alrededor, nadie más. Que hay que bendecir el bien de las situaciones malas porque nos enseñan y que es necesario primero ser semilla para poder ser luego árbol. Sin embargo, a veces no nos damos ese privilegio. Hundimos nuestras raíces en nuestro microcosmos y nos dejamos envolver solamente por él.

¿Pero por qué? ¿Por qué una persona que quiere la vida se hace eso? ¿Por qué una persona que ve la vida en technicolor, buscándole el lado positivo a las cosas actúa de forma tan irresponsable cometiendo el peor de los pecados: autodestruirse? Nos pasa a todos en algún momento.

Otras, es verdad, es necesario tocar fondo, sumergirse en el lodo para poder cambiar nuestros esquemas. Poder volver a moldear nuestras estructuras mentales, poder perdonarnos, poder liberarnos aún de nosotros mismos. Todo, absolutamente todo tiene solución si así lo creemos, hasta el superar la muerte. Pero depende pura y exclusivamente de nosotros, de ti, de mí.

Yo me encuentro ahora en ese mismo estadio: el de tener las ganas de saltar después del falso fondo que me he inventado. Mirar hacia arriba, buscar la(s) cuerda (s) que me están lanzando y salir a la luz. Nadie dice que no puede llegar a ser doloroso; lo que cuesta, vale, sin duda. Pero el estar dispuesto, el estar abierto ayuda. Creo que todo radica en romper cadenas, ataduras; desatarse, desatascarse, desenchufarse, desligarse de uno mismo para poder ver con claridad.

Esto no es una crisis existencial, es nada más que una etapa necesaria, una etapa de descamación, de cambio de pelaje, de renovación interna y como no hay nada que se me resista porque así lo quiero y lo creo, todo saldrá bien, es más, todo saldrá a pedir de boca. Y a pesar de que a veces se ha hecho duro el camino, nunca tan duro como para no soportarlo, tengo fuerzas suficientes y ganas porque estoy en el camino hacia mi misma y nada ni nadie me detiene.

LA BUENA NOTICIA DE HOY:

jueves, julio 17

In/Evolución

Yo fui vieja de niña y por eso seré joven de vieja, por revancha. Fui sumisa de niña y me fue volviendo subversiva en el mismo momento en que mis hormonas se iban revolucionando. No fui pionera en nada hasta no llegar casi a los treinta, pero me lo reservo porque sonaría pedante de mi parte. Yo soy como ese viejo chiste que dice que nacemos al revés, que deberíamos nacer viejos, jubilados y meándonos y cagándonos para luego recibir, nada más terminar la jubilación, un reloj de oro antes de empezar a trabajar, ser maduros, y disfrutar todo el tiempo de la experiencia. Tener hijos, enamorarnos, estudiar, ir al cole, jugar, aprender a andar, a gatear. Mearnos y cagarnos encima y morir, en vez de fríos, calentitos dentro de una placenta protectora.

Yo soy así, yo voy pa’ atrás como el cangrejo. Voy distrayendo al paso de los días, voy confundiendo a quienes me rodean, y para ellos o al menos para algunos, involuciono. Pero no, yo lo veo al revés, yo veo que tengo las ganas de jugar, pero de jugar de verdad, que no tuve de niña (nos estamos preparando el Gran Jefe Cometa Rubio y yo una tepee india bajo una encina para ir todas las tardes a jugar allí a la sombra), que tengo ganas de divertirme como no lo hice, a mi manera, de adolescente. Yo tengo las ganas de vivir que me faltaron a los veinte años y me maravillo de las cosas más sutiles como no lo había hasta los casi 30. Todo esto que me pasa, y que muchos no entienden, se llama para mí evolución.

Yo no quiero ser crisálida (¿habéis visto lo feas que son?), yo quiero ir hacia el capullo de seda que es más bonito. Pero ya no quiero jugar a ser perfecta, quiero equivocarme y tener el don de saber decir NO y mantenerme en mi postura, como un niño. Quiero revolcarme en la arena y convertirme en un filete empanado para luego saltar como loca entre las olas. Me he aburrido de ser políticamente correcta y de establecer límites que no impuse yo, sino otros. Quiero leer libros que me enseñen, no que me hagan llorar, ver pelis que me hagan partirme de risa y saltar a la comba (cuando deje de fumar).
Voy a seguir “involucionado”, que lo sepáis. Voy a seguir cambiándolo todo, desde mi forma de vestir a mi manera de pensar, desde mis arquetipos, mis estereotipos y mis logotipos a mi olor. Voy a ir hacia atrás a buscar la Bettina que perdí. A cambiar las cosas hasta ahora inmutables, es más, voy a Mutar hasta yo. Aún no he decidido en qué, pero estoy mutando. ¿A que acojono?


LA BUENA NOTICIA DE HOY: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/color/Obama/nos/reta/todos/elpepusoc/20080716elpepisoc_1/Tes

miércoles, julio 16

Renovación I

Necesito descomponerme, deshacerme, desamordazarme, desarmarme y descamarme. Tengo que desarticularme, desglosarme, desmembrarme, desmentir mi mentira y desmigajar el alma hasta que no quede de ella más que un puñado de nada y de todo para poder renovar células, tejidos, membranas, tripas y entrañas. Resolver el acertijo, salir de las encrucijadas, escapar del laberinto, descifrar el jeroglífico, descubrir el enigma y descartar las adivinanzas. Debo comenzar armar el nuevo puzzle, recomponer rotos elementos, reemplazar los deteriorados por nuevos y renovados. Necesito cambiar el chip, aceitar las piezas viejas que valen mucho e insertar fragmentos innovadores.

Por lo pronto, me he ido a empastar la muela de mierda que se me traía en vueltas desde hace días y comparto con vosotros una buena noticia, que también las hay cada día:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/07/15/cultura/1216131734.html

lunes, julio 14

Y ahora ...Bizkaia

Vais a llamarme loca y lleváis razón, pero cada día me convenzo más de que uno crea en la mente lo que le va a pasar y al final ocurre. Por eso siempre tengo la certeza de que un día Sole dará el gran salto a la pantalla y su arte será reconocido por el público mayoritario y tendré que pedirle cita para un café tres años antes y hablar con ella por teléfono será más difícil que conseguir que el 1004 te atienda en condiciones. Y lo se porque si está en su cabeza ocurrirá. Asimismo, se que Charruita será Victoria Jacksonville y se enamorará en perfecto inglés de alguien que la adore, porque es lo que quiere (aunque ahora vaya y me diga que no de puro chula que es la tía).

Los otros días, mientras escribía el post sobre Euskadi, borré una alusión que hacía al hecho de que esta vez Bizkaia quedaría una vez más de lado. No se por qué lo hice, se que tengo cuentas pendientes con Bizkaia. Tengo que seguir buscando raíces por allí, tengo que ir al pueblo de Nerim, tengo que bañarme en Lekeitio… Pero sin embargo, por alguna extraña razón, borré ese párrafo.

Hoy me puse en contacto con alguien con quien debo y quiero encontrarme y hete aquí que está en Bizkaia. O sea que aunque lejos de ser por vacaciones, tendré que ir a Bizkaia. ¿Las raíces llaman? ¿Coincidencias? ¿Casualidad o causalidad? No lo se, pero me gusta, me entusiasma que la vida me “derive”. Que la vida vaya torciendo los destinos, los rumbos tan intrigadamente caprichosa. Pero…¡qué gusto!

Este tipo de cosas son las que hacen de la vida esa caja de sorpresas que me empuja a seguir queriendo vivir, a seguir queriendo conocer, sitios, personas, culturas, historias, vidas. Mi vida. Este enjambre de sorpresas, esta madeja que voy desovillando para descubrir tesoros que van mucho más allá del oro y las piedras preciosas. Tesoros vitales.

Hace dos años, Internet, esa de cuya conexión me quejo tanto, me llevó a Euskadi por primera vez, me enlazó con Sole que me llevó -sin saberlo y sin intención- a escribir este blog. Ahora por medio de ella, que me aguanta horas al teléfono y me baja la pelota al piso, tengo, quiero ir a Bizkaia, y se lo agradezco.

Y mientras escribo esto y en mi ordenador suena Ken Zazpi, me bailan mariposas en el estómago, porque alguna vez alguien muy importante en mi vida me dijo que cada persona con la que nos cruzamos en la vida nos aporta algo. Sole me ha aportado mucho, es verdad, siempre, pero en esto hay algo más especial. Y ella lo sabe.

viernes, julio 11

El concepto de delito

Los datos arrojados en una encuesta de ADN.es sobre si la inmigración ilegal debería o no ser delito es España, dicen que el 65.15 % de los encuestados piensan que si. Yo salí corriendo, como no, al diccionario y resulta que la definición de delito es “culpa o quebrantamiento de la ley”. Y si, algunos de los ilegales, los que entran en pateras desde África o los que solían entran en autobuses atestados de gente haciendo viajes dantescos desde Rumanía quebrantan la ley entrando ilegalmente al país. Pero luego están /estamos los otros (os recuerdo que yo fui uno de ellos durante 11 meses), los que entran/entramos legalmente como turistas, con pasaporte de origen que policía sella amigablemente al entrar a Barajas, ¿eso es también considerado delito? Y luego está el delito político, que según la RAE es el que establecen los sistemas autoritarios en defensa de su propio régimen. ¿No es esto lo que hace Berlusconi y lo que se quiere a la larga hacer en toda la Unión Europea? Ahora bien, culpa. ¿Culpa de qué? ¿De qué es culpable el ilegal? ¿De que el norte oprima al sur? ¿De que unos se llenen las arcas a costa de ellos?
¡Qué mala memoria histórica tenemos! Mis primeros apellidos paternos y maternos, son italianos, qué ironía.
Por aclarar y por ser justa, nada más, diré que cuando yo llegué, los ilegales no teníamos muchos de los privilegios que tienen los actuales. Si bien es verdad que hacerse los papeles era mucho más fácil que ahora, no era tan fácil empadronarse, por no decir lo imposible de conseguir una tarjeta de la Seguridad Social. Ergo, tenías que asistir a consultas privadas y pagarte hasta el Gelocatil, que en aquella época no existían los genéricos. Hoy tienen cartilla para ir al médico, seguridad social que pago yo, que pagas tú por ellos y por los millones de españolitos que se están rascando en casa porque para hacer el “trabajo sucio” ya están los ilegales. ¿Sabíais que en esta zona es imposible conseguir camareros españoles ante una demanda tremenda? Hace unos años, yo podía pedir una vivienda de protección oficial y seguro me la daban. Ahora, como he cometido el pecado de hacerme española y ganar por encima del sueldo mínimo nacional, ya no. También pago los impuestos para que ambos grupos puedan conducir por buenas carreteras y vean parques preciosos llenos de flores. Y así como lo hago yo, lo hacen los millones de extranjeros legalizados en este país, que pagan lo mismo que yo pero no tienen derecho al voto. ¿Debería buscar un sinónimo de ironía?
Dicho y leído de esta manera podría parecer que estoy despotricando contra un colectivo al que pertenecí y no es así. La culpa no es del ilegal. ¿No sería más fácil legalizarlos y que al aportar con sus contribuciones al estado nos aliviaran los impuestos al resto, por ejemplo? Porque si yo pago menos impuestos gasto más, eso lo entiende hasta un niño.
Ayer oía, que no escuchaba, al presidente -que voté en un acto de inconsciencia- decir que si no solucionan el problema africano, los moros nos invaden y nos vamos al carajo. Hombre, claro que no son sus textuales palabras. Parece que el problema de la inmigración radica solamente en los africanos, y parece que el 5 % record en los últimos trece años de inflación, es a causa de los inmigrantes. Vaya por Dios. Yo no se cual es el problema que nos va llevando a pique, porque por si no os habéis dado cuenta, nos vamos a pique. Que si, que conozco yo de esto y mucho. “Mayores fortunas han caído”, decía mi padre. Alguien lo sabrá y también tendrá la solución, imagino. Pero también se que si no la sacan a la luz es porque los intereses de los de arriba pesan más.

It is the same old story. Ante las crisis se forran los de arriba y se joden los de abajo. De lo único que estoy segura es que acusando de delincuentes a un grupo de gente que ha venido a buscarse la vida no es la solución. Mejor que se centren en buscar a los capos de las mafias Rumanas, a los narcos que corroen a esta sociedad que ya va dando miedo, a los que evaden Hacienda, pero no por dos duros, sino por millones. Que encierren a los ilegales que roban, pero no gallinas exactamente, a los ilegales que matan, que violan, que actúan verdaderamente fuera de la ley. Y que dejen en paz de una vez por todas a la gente que vino a hacerles los baños, a cuidar de su ganado, a recolectar las frutas que comen, a servirles en los restaurantes, a lavarles los calzones y a cuidar de sus hijos y viejos. Y que de una puta vez, los legalicen.

jueves, julio 10

AEAT yupiiiiiiiiiii!

Yo estaba contenta, si contentísima, pletórica. ¿Tú sabes lo que es levantarse una mañana, abrir la página de tu banco y ver que Hacienda te ha devuelto pasta? Eso no tiene precio, es algo increíble. No importa si la cantidad no llega ni al 50 % de lo que tú creías que te iba a pagar por lo que le habías regalado al estado de IRPF. No, tú solo ves que la página pone AEAT y saltas en una pata.
Y empiezas a pensar en si con las pasta te comprarás el último Volvo o el Audi A4, o el bolso de Armani, o las gafas de Dolce &Gabanna. No te decides si irte de vacaciones a las Seychelles o a las Islas Vírgenes o dejarlo y cambiar el viaje por un mesecito en Paris o en Venecia onda romántica con góndola incluida, un tío que te cante La Donna è Mobile y todo eso. Pero por segundos piensas que a lo mejor se te va la mano, y decides esperar por si ha habido algún error y solo planeas una cena en un 5 tenedores previo alojamiento en algún hotel de lujo de Madrid, de esos que te regalan las chanclas y el albornoz y te regalan frutas y dulces y tienen jacuzzi en la habitación.
Pero claro, siempre hay uno que te jode la marrana, ese que no soporta que Hacienda te devuelva porque a él le saca. Ese es mi marido, el dictador, que me “obliga” a sacar cuentas y me hace recordar que a finales de julio Hacienda contraataca y que se llevará TODO lo que me ha devuelto. En resumidas cuentas, estoy jodida. Con la ilusión que me hacían a mi esas sandalias de cocodrilo del Centro Comercial de a la vuelta de casa...

miércoles, julio 9

Al final es que si, en agosto nos vamos mi cohete rubio y yo. Al diablo los ahorros, las obligaciones y el reprimir las ganas, que la vida son dos días. Hoy hablé con Arantxa que nos espera a finales de agosto. Nos espera Endara, nos esperan las arenas doradas de Hendaye, nos espera, la elegancia de La Kontxa y como no podía ser de otra manera, el tiovivo. Arena, sol y mar, verde, descanso, relax y un poco de marcha en los parques guipuzcoanos con helados de verdad. Y alguna que otra sorpresa que siempre nos depara mi norte querido. Sorpresas siempre agradables. La magia que habita por allí. Una magia que aparece sin esperarla y que nosotros, elfos de la sierra camuflados de humanos, aceptamos con los brazos abiertos.

Vete preparando Gipuzkoa que voy con las pilas descargadas, muy cansada, con un aburrimiento que se clava como agujas. Ábrete verde, ábrete hermosa, como eres, como te siento en mi piel, en mi memoria. Regálame esa calma que me brindas siempre, cobíjame en este verano que se me antoja tan frío. Mójame entera si es necesario, pero está allí para mí, para nosotros que te queremos tanto.

Cuando se lo dije esta mañana a mi cohete saltaba como loco por el sofá –excusa perfecta para hacerlo sin ser regañado. Es que es indudable que nuestros hijos son fiel reflejo de nosotros mismos… al menos de pequeños. Y Martín adora Euskadi y "la casita blanca de Arantxa" donde se siente, nos sentimos tan a gusto. Para nosotros ir allí es volver con ganas, es cargar pilas, es recibir tanto a cambio de tan poco. Y es por eso que nunca dejamos de volver.

¡Vete preparando misterios y nuevos descubrimientos, Gipuzkoa, que allá vamos, con el alma abierta y el corazón palpitando de alegría por el reencuentro!

lunes, julio 7

El aparatito


Y -como titularía mi amigo Raiko- "y de cómo no hay que contar el huevo antes de que la gallina lo ponga."

Ayer por la tarde, mientras miraba la final de Wimbledon en Quatro (aunque el relator se empeñase en pronunciarlo Wimbeldon) y durante la publicidad, cuando aparecía un anuncio diciendo “Rafa podemos”, así, sin coma ni nada, también aparecían dos palitos deslizándose verticalmente de arriba abajo dándole a una pelotita. Algo hizo clic en mi memoria y recordé el aparatito. No era Atari, sino de fabricación alemana. Nos lo había traído mi padre de Alemania por allá por el 77. Había pertenecido al hijo de un amigo suyo. Era una especie de videojuego de los setenta en blanco y negro; pre-Atari, pre-Pacman (Comecocos). El único modo de aumentar la dificultad del juego radicaba en disminuir el tamaño de los palitos (jugadores) o de incrementar la velocidad de la pelotita. El único ruido (enloquecedor según mi madre) que emitía era el toc-toc de la pelota dando a los palitos. Solo se podía jugar fútbol, tennis y squash. Nos encantaba pasar horas jugando los fines de semana de lluvia. ¡Cuánta agua ha corrido bajo el puente desde entonces!

Ayer Rafa Nadal triunfó, le ganó al favorito en un partido emocionantísimo. Pero lo más emocionante fue el mutuo respeto que ambos se tienen y se demostraron. El vencedor diciendo que el vencido seguía siendo para él el mejor del mundo y el mejor jugador de la historia; Federer por su parte, reconociendo que hizo “todo lo posible por ganar, y que Rafa se merece la victoria”. Dos grandes indiscutibles, tanto en la psita como fuera de ella. Y Rafa Nadal con apenas 22 años.

Todos esperaban la sexta victoria de Federer en Wimbledon, pero contaron el huevo antes de que la gallina lo ponga. Rafa ganó, y nosotros festejamos. Yo contenta y pensando en el aparatito que nos llevó a mi hermano y a mi a ver un partido de tenis que duró dos días entre John Mc Enroe y Jimmy Connors. Doble emoción. A veces no hace mal recordar.

viernes, julio 4

La gota insomne

Siempre se dice que puedes tenerlo todo, pero que sin salud, no se disfruta. Resulta que el dictador anda pachucho, la “enfermedad” de los ricos, la llaman. Pero es que yo me empeño en cogerlo de los pies y sacudirlo y sacudirlo pero no cae ni un duro de los bolsillos. Gota, tiene gota. Los excesos, dijo el médico. Hace años que no se hace una analítica e indudablemente los triglicéridos y el colesterol deben andar bailando con ángeles. El ácido úrico le pasa factura y anoche en mi cama no durmió ni la pulga que andaba buscando chupar mi sangre. La única pulga en todo el continente aparece en mi cama buscándome a mí, apiadándose del dolor agudísimo del dedo gordo del dictador.
El médico que lo atendió, un cachondo perdido, le dijo: “Nada de alcohol.” El dictador contesta: “Pues bien.” Pero él, en un arranque de sinceridad incontenible le contesta que no, que muy mal, que una putada, más ahora en verano. Yo alucino como si me hubiera metido litros (¿¿??) de LSD, mientras ellos dos, cómplices, se ríen y la ATS sonríe por quedar bien con su jefe.
Pues esta mañana me pongo manos a la obra. A buscar recetas contra la gota, que no existen, claro, son recetas bajas en calorías. No problem, pienso. Pero no es así, aparentemente hay que evitar las purinas… (¿Las qué?) Pues eso, las que están presentes en apenas una par de alimentos: Carnes, embutidos, pescado, huevos, queso, azúcar, grasas animales, aceites vegetales refinados, mermeladas, frutos secos, cacao, alcohol, legumbres, marisco, espárragos, acelgas, espinacas, setas …. Y me pregunto si lo tendré que tener al pobrecillo a arroz blanco y zumo de limón un día si y el otro también. Veremos qué nos dice el médico de cabecera esta mañana. ¡Es que si no qué coño le voy a cocinar! ¡Si es que se me va a quedar en nada!

diálogo con mi yo interiorísimo:

"O mirándolo desde el lado positivo, tal vez recupere la silueta esa que tuvo, de la que atestiguan las fotos de antes de dejar de fumar casi cuatro paquetes de Ducados diarios, hace ya más de 10 años. Pero a ver si se le da luego por hacerse mechas e ir al gimnasio y me lo arrebatan. No, yo mejor mezclo un poco de grasas saturadas… y que coma pan, eso, mucho pan, no sea cosa que se le suba a la cabeza…"

martes, julio 1

Eskerrik asko, Txus

El anda por tierras del Kaiser y seguro no leerá este post, pero yo necesito agradecerle. Los otros días cuando me entró esa moriña por Euskadi, le mandé un mail para que me dijera el nombre de quien cantaba esa canción tan bella que no logro entender porque está en euskera, pero qué más da, es hermosa. Txus me contestó y descubrí un inmenso abanico de música desconocida para mí.

No se qué dicen las letras, salvo la que él me tradujo, pero me emociona la música. Me eriza la piel escucharla y no se a ciencia cierta por qué. Las raíces, me dice una voz interior, pero no se… A mí nunca me emociona escuchar música del sur, sin embargo ésta si. Tan distinta, tan nueva, tan mía.

Eskerrik asko, Txus. Gracias por Itoiz, gracias por Ken Zazpi. Eskerrik asko.