viernes, marzo 30

Caída libre




Me llevarás en ti como las sombras
que tienen en las tardes los ocasos,
como llevan las rosas sus espinas
como los sufrimientos llevan llanto


Libertad


Caída libre

Miradas
Manos
Complicidad

Amor


Dolor
Espera eterna
Desdicha
Soledad

Ausencia





Escrito en mayo de 2000

miércoles, marzo 28

Sin título


No hay peor ciego que el que no quiere ver
ni peor sordo que el que no quiere oir.

Y lo sé porque fui ciega y fui sorda pudiendo ver y pudiendo oir. ¿Será que es más cómodo quedarse en el fondo del pozo sin ver, sin oir el ruido de la cuerda que nos lanzan desde arriba?¿Será que es más cómodo conmiserarnos de nosotros mismos? ¿ Será que es más fácil echar las culpas que buscar una solución?

sábado, marzo 24

Historia de una tortilla de patatas que era blanca


Cuando llegué al valle, venía de 32 años de vivir en la ciudad. Había pasado la infancia entre los ciruelos, los melocotoneros, las higueras y las parrales de la casa de mis abuelos paternos. Comía lechugas tiernas y tomates con sabor a tomate. El Tata no usaba pesticidas ni herbicidas en su quinta de la calle 33 y la Nona jamás había usado huevos que no hubiesen puesto sus gallinas.

Pero la vida me llevó al centro de la ciudad, los abuelos se fueron y el super estaba a 50 metros. Nunca más volví a comer productos orgánicos, salvo la miel y nata que me vendían unos vendedores ambulantes rusos que no me extrañaría fueran perseguidos por no tener licencia.

Una fría mañana de enero, se acercó una de las viejecitas del pueblo hasta mi casa, para invitarme a ir a los huertos y enseñarme a sembrar y cultivar patatas y a mostrarme cómo y dónde podría yo poner mi gallinero. Con el orgullo y la soberbia de quien ha vivido en capitales ante una "pobre e ignorante campesina", le dije que gracias, que en el supermercado vendían unos huevos en estuche estupendos, y que las patatas venían lavadas y clasificadas para hervir o freír. Pobre diabla, debe haber pensado a la anciana.
Al día siguiente, cuando subió a traerme el pan como cada día, me pidió si era tan amable de hacerle una tortilla de patatas que vendría a recoger a la hora del almuerzo. Yo sin entender el motivo de tal pedido, no me negué, ya que estaba ella rayando los 90. Acto seguido me puse en campaña para hacer la mejor tortilla española que me hubiese salido jamás. Y en efecto, y con mucho esmero salió una tortilla de foto.
A la hora señalada, apareció ella con un paquete. Lo abrió: había una tortilla. Yo cada vez entendía menos. Me pidió que cortara mi tortilla y colocó un trozo de la de ella a lado de la mía. Me hizo probar ambas, la mía blanca y la de ella parecía depedir destellos dorados. Inútil es que siga relatando el resultado de la cata.
Le pedí disculpas, ella sonrió, dio la media vuelta y me dejó con ambas tortillas, como para que siguiera meditando, quizás, sobre quién era la ignorante y la paleta.
Aclaración: Este post ha sido inspirado por otro que hace unos días escribió Charruita en Victoria´s Home.: Comer puede ser perjudicial para la salud. Si lo quieres leer pincha aquí. Te lo recomiendo.

jueves, marzo 22

Tiermes: La Petra de Occidente

Viviendas rupestres y edificio de las termas

Al norte de la Sierra Pela se levanta humilde en su grandeza uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de España: Tiermes. Ensombrecida por Numancia a causa del afán propagandista de algunos por encontrarse ésta última cercana a la capital soriana, Tiermes ha sido relegada. Sin embargo, hay un grupo de arqueólogos que han mamado Tiermes desde su adolescencia, de la mano de José Luis Argente- ya fallecido- y luchan por reivindicar el hecho de que fue Tiermes, no Numancia, quien más se resistió a Roma.




Acueducto romano

Vivo a unos 10 km de "la Pompeya española", tal y como la rebautizó Blas Taracena a mediados de los años 30. No voy a adentrarme en cuestiones que no me competen, ni relatar la historia de esta ciudad celtíbero-romana no por falta de datos sino por incapacidad, ya que en mi biblioteca dormitan cientos de libros sobre Tiermes, propiedad de mi marido, su amante fiel.


Graderío rupestre.
Al principio se pensó que pudiese ser un anfiteatro para audiencias de teatro, pero luego se descubrió, por la longitud del “escenario” que serviría para audiencias de carreras de carros.


El objetivo de este post es mostrar de alguna manera la belleza que encierran estas ruinas por las que no me canso de pasear aun después de seis años.

Os invito a dar un paseo virtual por la Petra de Occidente.

http://www.tiermes.net (Página oficial)

http://tiermes.iespana.es/

http://oboe.quim.ucm.es/luis/tiermes.htm

http://www.gumaro.com/Soria/tiermes.html

lunes, marzo 19

Confesión III: OBSESION

Foto de una sabina del valle

Miro a mi alrededor para llenarme de él. Aspiro el aire hasta que siento que hiende mis pulmones. La brisa fresca y mi piel son una. Pierdo mi vista en los cerros, la dejo deambular por los encinares perennes, volar con los buitres leonados hasta las cumbres para dejarla luego caer en picado tras su vuelo.


Me aromatizo de romero y hierbabuena de los campos. Me reverdezco de prados de trigales incipientes. Me uno al cantar ostentoso de un río que no puede hacer gala de grandeza, pero canta. El aire y yo somos uno. Siento las raíces que nacen de mis piernas confundirse entre la tierra muy profundamente, como abrazándola. Me pierdo entre los sabinares, recojo piedras que energizan mi cuerpo y me recuerdan que aún estoy aquí. Dibujo la sinuosidad de las laderas de la sierra. Pinto de colores perlados los montes yermos ya de manantiales mientras algún cervatillo descubre mi presencia y huye sin que haga falta.


Abrazo la vida en este valle, mi valle. Cada segundo de vida aquí es ceñido por mi alma. Alma que oculta, pero sabe del miedo que con insistencia tenaz asalta mi mente.


Esta es mi obsesión; temo que todo en esta vida mía, ahora, sea un sueño. Y que me despertaré tristona, apagada, añorando este sitio sin haber estado en él. En mis peores pesadillas, las que se deslizan sin permiso mientras velo, me despierto en el sur que me hizo tanto daño. Es entonces cuando siento un frío sepulcral rodear mi esencia, como si la visita de la misma muerte se anunciase.


Por eso vivo cada día como si fuera el último. Por eso intento acallar mis fantasmas tocando, viendo, observando, escuchando y comulgando con este valle mío. Y cada mañana, desde mi ventana veo mis paisajes y mentalmente me aseguro que sigo aquí, que nada, ni el malvado ensueño logrará arrancarme de mi lugar, de mi sitio, de mi patria chica, de mi hogar.

viernes, marzo 16

Confesión II: 6 rarezas


Hace unos días María Noel me pasó la posta de un meme. Había que incluir 6 rarezas. Y os las voy a contar.

La primera: No puedo sentarme a realizar mi particular ritual del té sin que mi alrededor esté limpio, inmaculado y ordenado. Me puedo beber un té en cualquier situación o circunstancia. Pero no valgo disfrutar de mi ceremonia en un ambiente caótico. Léase juguetes desparramados, sillas con polvo, tijeras y papeles recortados sobre la mesa, ruido. Incluida la tele y exceptuando una música suave, muy suave.

La segunda: Escribir desde una carta a un post en total y absolutísimo silencio, sin interrumpciones y con ropa cómoda. Con mis vicios al lado: tabaco y té, en su defecto café descafeinado.

La tercera: Rezar para que el autobús que trae a mi hijo del cole no se haya desbarrancado, no haya pinchado y que mi niño se asuste. Que el conductor venga despacio pero no demasiado como para que me preocupe. Que la cuidadora le haya abrochado bien el cinturón pero no al extremo de que le haga doler la tripa si se duerme. Y que llegue; así lo estrujo como si no lo viera desde hace un siglo y le digo que lo quiero más que a mis ojos y más que a mi vida

La cuarta: Planchar absolutamente todo.

La quinta: Odiar el desorden pero cada vez que abro mi bolso encuentro más cosas que nunca sé cómo llegaron a parar ahí. Y buscar las llaves y nunca encontrarlas a causa del caos no organizado. Caos del que dice mi marido un día saldrá una araña a preguntarme por qué el ratón que habita en el otro compartimento ha interrumpido su sueño vespertino.

La sexta: Me encanta trabajar con el ordenador, postear cuando tengo un tiempo libre, pero detesto el messenger tanto como hablar por teléfono. Quienes me conocéis sabéis que puedo llegar a mandar mails de varias hojas, pero en el messenger, lo justo y necesario.


Aclaración: Odio las tareas del hogar.¿Debo llamar urgentemente para pedir cita con un psiquiatra?

jueves, marzo 15

Mi tía Elisa


"Madreselvas en flor

que me vieron crecer..."



Tus manos, lejos del refinamiento, tampoco eran manos toscas. Uñas largas, relativamente bien cuidadas carentes de cualquier brillo que no fuera el natural. Natural como eras tú.

Bordabas las sábanas de las niñas de la sociedad de la época. Corrían los setenta. Desplegabas los dibujos que luego rellenarías con hilos blancos y pintarías bordando con hilos matizados, que eran los que se llevaban. Flores, hojas, puntitos, vainillas, arrocitos, como le llamaba yo a los puntos alargados. Las sábanas de los ajuares se bordaban de blanco.

Yo oía el traqueteo de tu máquina Singer y observaba el movimiento de balanceo de tu cabeza, el movimiento de tus manos al elaborar la obra de arte mal pagado.

Eras una adelantada para tu época. Libre como el pájaro del cielo. Amabas los tangos y Gardel aún te seducía. No recuerdo que me hayas leído nunca, pero si tengo aún, resonando en la memoria, fragmentos de aquellos interminables poemas que recitabas de memoria. Poemas aprendidos de la radio, en tu juventud. ¿Por qué nunca los copié? ¿Por qué nunca te pedí me los copiaras?
Tampoco tengo fotos tuyas, ni una. Ni falta que hace. Mi memoria tiene un álbum completo y un diario de mi niñez junto a mí.

No hacían falta lazos de sangre para llamarte tía. Eras parte de mi alma, parte de mi corazón. Esa abuela postiza que estaba cuando las de verdad no estaban. Fuiste parte de mis mañanas, de mis tardes, de mis primeras tazas de té con scones con el juego de loza negra de tu madre que tanto me gustaba. Adoraba tus bizcochos de limón y tu tarta de coco. Me encantaba empalagarme los dedos con el limón mezclado con azúcar que quedaba encima de la mesa. Y aún te oigo llamándome cochina por hacerlo.

Son muchos, tantísimos los recuerdos a tu lado, pero el que más me transporta es el de tus olores. El de aceite de coco con yodo de tu piel en verano. El olor a húmedo de tus revistas viejas y de las fotos en sepia de tu juventud. El olor al cáñamo de los sillones de tu sala y de las fresias de tu jardín.

El sabor de las manzanas enanas, el de las fresas recién cortadas del huerto, tu papilla de harina de maíz con azúcar quemada y de los duraznos en almíbar.

Pero también está el recuerdo táctil de las hojas de seda, y de la crea en la que bordabas. El tacto áspero de los carretes de hilo vacíos con que armaba mis torres. La sensación de mis dedos dibujando lo gordito del bordado. Y tu piel arrugada, pero suave.

Te fuiste en silencio, sin hacer demasiado alarde. Fuiste me tía, mi tía del alma. Y al partir te llevaste mi niñez arremolinada entre tus manos y mis tardes de verano de la infancia.



martes, marzo 13

Same as mine


Cuando los jefes no saben lo que dicen, dicen cosas como ésta:



"A partir de mañana, los empleados van a entrar al edificio

usando tarjetas individuales de seguridad. El proximo miércoles

se les tomarán fotografías y en dos semanas recibirán la tarjeta."


(Fred Dales, Microsoft Corporation en Redmond, Washington.)

viernes, marzo 9

Confesión I


Francisco Alegre tiene un vestío con un "te quiero"
que entre suspiros yo le bordé.

Hace un tiempo recibí un mail de Anouk. Se titulaba: "Mira lo que he hecho" o algo así. Relataba cómo el autor había encerrado a un gato durante cierto tiempo. Luego lo soltaba en un patio cerrado y para cansarlo lo corría por el sitio sin darle tregua. Lo perseguía junto con sus amigos y lo volvía loco. Luego, para enfurecerlo más comenzaban a clavarle agujas por el lomo. Posteriormente, le hacían correr de un lado a otro como un poseso y cuando el gato ya no podía más, le clavaba un cuchillo y lo mataba. Una vez muerto le cortaban las orejas y la cola.

Seguro os suena a algo, no? Eso es lo que hacen los "mataores" en una plaza. Lo leía y me sentía avergonzada. Confieso: me encantan las corridas de toros.

Me gusta el paseillo, me gusta la danza del torero en traje de luces frente al toro. Las posturas masculinas al lidiarlo. Cuando se dan vuelta triunfantes. Me emociona el pasodoble de la banda, y los pañuelos blancos al viento pidiendo una oreja. También debo hacer honor a la verdad, y no es por justificarme, no me gusta que les claven las banderillas al toro, ni que le den el estoque. Pero también sueño con ir un día a La Maestranza o al menos a las Ventas por San Isidro. Y hasta el día que recibí ese mail, no pensaba en el sufrimiento del animal.

El espectáculo taurino es una fiesta española muy arraigada a la que me he sumado en plazas no tan emblemáticas. He visto torear a Jesulín de Ubrique, si el de la Esteban, el del cotilleo rosa. Y a Finito de Córdoba y al Cordobés. Me he emocionado mucho la primera vez porque esa es la España que uno ve desde fuera. La del toreo, la del cante y el baile, las castañuelas, la bata de cola, el flamenco y el traje de luces y olé.

Pero después de este mail, me he sentido cómplice de alguna manera del "asesinato", como llaman los defensores de los animales (¿comerán carne estos señores?).

Venga, hala, disparad!!!


jueves, marzo 8

Día Internacional de la Mujer


El 8 de marzo de 1982 moría mi tía Coca. Tenía 42 años. Cuando años más tarde comenzó a celebrarse este día, pensé que era en su honor, por buena mujer, pero por sobre todo, por buena madre.
Cada 8 de marzo me acuerdo de ella, y me acuerdo de todas nosotras. Mujeres-madres, mujeres-no-madres, mujeres-madres-del-corazón, mujeres que tienen sus hijos lejos por capricho del destino o de decisiones ajenas a ellas, mujeres solas, mujeres acompañadas, mujeres amas de casa, mujeres trabajadoras fuera de casa, mujeres... tú, yo, nosotras.
Se puede pensar, cómo no, que es un día comercial, producto del politiqueo; un día creado por hombres, tal vez, para suavizar el tema. Pero, también se puede pensar que es un día que va más allá de las reivindicaciones feministas, pensarse como un día de reconocimiento. Y con ello quiero quedarme.
Feliz día mujeres!

miércoles, marzo 7

De eso no se habla ...

Diario El Mundo del domingo frente a mí.Palabras por salir a borbotones. Tanto que decir...
Papel en blanco. ¿Descubriré mi alma? ¿Citaré palabras brillantes, frases célebres?
Qué hacer con un papel en blanco que pide a gritos desgarrados ser manchado. Le tengo enfrente y me incita, me pide, me ruega, me suplica.
Mi lápiz moviéndose inquieto entre mis dedos. Mi mente viajando por peligrosos escoldos. Autocensura previa. Así no hay quien se atreva.
Pongo excusas a mi cobardía. Que si por esto, que si por aquello. Sombras de una dictadura de los 70 donde de "eso" no se hablaba. No se opinaba. Se callaba.
Y paralelamente me recuerdo que a pesar de mis arrebatos revolucionarios de los 80, han ganado, me han ganado. De "eso" no se habla. "No te metas en problemas". "Lo que pienses para ti se queda". "Esa música no se escucha en esta casa". Frases, pensamientos que retumban en las sienes. Nada. Callada, así me quedo, cobardemente callada.
Fuegos artificiales, mariposas, música de película de misterio danzando en mi estómago. Valentía ensombrecida por recuerdos pasados que cumplieron su misión: silenciar, acallar. Desnudar el pensamiento, no; "pensar es pecado, clandestino es saber."
Y me quedo con ganas, pero no lo voy a hacer.

martes, marzo 6

Historias ...


"Jean-Claude y Cédric son convocados a una entrevista de trabajo. Algún tiempo después, una carta dirigida a sus domicilios respectivos les informa que no habían sido aceptados.
Decepcionado Jean-Claude se deja abatir y maldice su mala suerte. Su reacción excesiva produce una discusión con su mujer. Se encierra en su rencor. Evidentemente, las cartas de ofrecimeinto que escribe a continuación, se resienten de ello, y su búsqueda de empleo va alargándose.
Cédric también se ha sentido decepcionado al no haber obtenido el puesto. Tras un momento de desaliento intenta comprender las razones. Pasa revista a su entrevista, identifica sus puntos débiles, piensa en el modo de poder mejorarlos... En resumen, toda su energía se centra en las lecciones que puede obtener del fracaso. Poco a poco, recupera confianza y escribe unas cartas más tónicas y más dinámicas.

¿Es necesario aclarar quién encuentra primero empleo?

Encontar el aspecto positivo de un fracaso es cosa nuestra."

Pequeña Filosofía Matinal
Catherine Rambert
Hachete Filipacchi

lunes, marzo 5

Ausencias I

"Blood is thicker than water "

Eras bajito y castaño, tus ojos azul verdosos. Tus manos pequeñas, inquietas. Tu sonrisa de niño lo iluminaba todo. Eras ágil y locuaz. Eras sensible y tierno.

Luego la vida te azotó no sé de qué manera ni cuándo. Tus ojos están siempre como llorosos. Tu boca otrora relajada ahora se muestra dura, apretada, como en un rictus. Tu piel oliva, ahora más curtida por algún sol que no fue el mío.

Te fuiste alejando lentamente, poco a poco. Sigo sin saber por qué. Y te busco y no te encuentro. Y te extraño, y ya no estás. Y me duele, me duele tu partida.

Sangré contigo, viví contigo. Pero ya no.¿Por qué? Me pregunto por qué una y otra vez y no logro contestar a la pregunta. ¿Qué fue de los momentos compartidos? ¿Qué se te pasa por la cabeza cuando los recuerdos te asaltan? ¿O es que no recuerdas las tardes jugando a las cartas? ¿O los picados en la cancha improvisada en el baldío de al lado? ¿O las bolitas en el patio cuando aún el césped no llegaba a cubrirlo todo? ¿Y los domingos desayunando con tostadas al lado de la chimenea? ¿Te acuerdas? ¿Te acordás? ¿Y de las tardes en la quinta del tata? ¿Y de los veranos en Piriápolis?

Me niego aceptar que a ti no te invaden los recuerdos. Que a ti no se te eriza la piel al pensar en los paseos en bici por la playa, tú delante, yo detrás, porque no teníamos dos. Sólo la verde. ¿Te acuerdas? ¿Te acordás? La tarde aquella de los setenta que llegamos a la esquina y vimos aquel jeep cargado de milicos con armas apuntando, y nos fuimos corriendo de miedo y de no entender. De no entender como ahora no entiendo yo.

Las chuletas que te escribía yo cuando tenías un examen. Las explicaciones mías al director del colegio de curas para que no te amonestaran. Los ratos compartidos, la vida juntos no puede escaparse de tu memoria.

No estés ausente. Explícame, enfádate o abrázame. Pero no te hagas ya el indiferente. No puedes ser indiferente a tantos años de tu vida.

¿Que me fui y estabas solo? ¿Qué no estuve allí una vez más para correr en tu auxilio? ¿Qué no te comprendí? ¿Qué no quise sacrificar mi vida más por ti? ¿Qué no justifiqué tus errores? ¿Qué, dime, decime, qué? Pero dime, explícame, cuéntame que ya no puedo más con este dolor, el de tu ausencia.



..............................................
porque esa es la ley primera
tengan unión verdadera
en cualquier tiempo que sea

domingo, marzo 4

La Tarántula Verde


Hay veces que no tenemos tiempo, muchas veces no tenemos tiempo. Pues hoy quiero robaros un ratito, solo un ratito. Cuando tengáis ese ratito, entrad aquí. Es el blog de mis dos sobrinos favoritos. Los dos únicos que tengo, los de la sangre. Y seguro les hace mucha ilusión.

Si tenéis sobrinos lo entenderéis.

Cuando me vine, Santi tenía 4 años, la edad de mi hijo. Cuando lo ví este diciembre era un preadolescente con todo lo que eso conlleva. Guapísimo e inquieto en todos los sentidos. Valentín tenía un año, no me conocía cuando le ví. Simpático, divertido.Han sido la alegría de mi familia desde siempre. Dos soles que brillan cada uno con luz propia.

Mañana es su primer día de cole; en el sur las clases comienzan en marzo. Cambian de colegio, así que es para ellos una nueva aventura en la que están muy ilusionados.

El motivo del blog, según su madre, es mejorar la ortografía, así que no les vendrán mal unos consejitos.

Si os animáis, este es el blog: La Tarántula Verde. No pica.

sábado, marzo 3

Trazando Caminos


Os invito a pasaros por esta nueva idea de Delokos. Es un blog colectivo donde varios de sus amigos nos hemos lanzado a la aventura de trazar caminos. Podréis leer puntos de vista diferentes sobre un mismo tema mensual. Este mes: El Hombre y la Tierra. Tema que da para mucho, como veréis.

También podéis aportar vuestras propias contribuciones si así os apetece. Es un blog sin censuras y pero con mucho respeto hacia los lectores.

Os esperamos Trazando Caminos.

jueves, marzo 1

NIÑOS


Los domingos por la tarde, al salir de trabajar pronto, me doy el pequeño lujo de encender la tele. Y a menudo me pregunto para qué.
Hace unos meses vi niños que que viajan en cayucos, con la mirada perdida, vagando por un mar gélido, embravecido. Vi sus ojos como bolas de carbón no reaccionar ante la caricia de alguien que no pudo resistir la tentación. Ese alguien que seguramente como yo, hubiese deseado llevárselo a casa y cuidarlo y calentarlo y mimarlo.
He visto niños peruanos que trabajan por su pan. Tienen la edad de mi hijo, por amor a Dios... Cómo puede alguien mirar algo así y no estallar? He escuchado de los labios de una criatura de 4 años que tiene miedo a morir.
Pero lo que no pude soportar salvo el anuncio, porque me toca muy de cerca por la edad de esos niños, ha sido el documental de Mercedes Milá sobre los abusos en las guarderías, donde las supuestas cuidadoras, volvían a meter la comida devuelta por los niños-bebés dentro de sus boquitas, incluso tapándoles la nariz para que la abrieran...


Niños que portan armas...
Niños que roban para sus padres...
Niños que limpian parabrisas...
Niños que no pueden ir al colegio...
Niños que viven en hospitales...
Niños que temen a la muerte...
Niños que no pueden ser niños...


Me duelen, me hieren, me revelan... Destrozan mi alma de madre

¿Cuál es su Dios? ¿No les ve? ¿Dónde está?