viernes, septiembre 28

lunes, septiembre 24

Sin palabras


No tengo palabras que puedan expresar el dolor que siento al pensar que debo, si , debo dejar de decirte que te quiero más que a nadie en este mundo... Que has sido lo mejor que me ha pasado en toda mi vida. Que eres mi luz, mis estrellas, mi sol, mi firmamento, mi paz, que lo eres todo ...Y otras tantas cosas que quisiera decirte vida mía, pero que ya no puedo ... que ya no debo...

miércoles, septiembre 19

Fotos, no!!!

Creo que es la primera vez que me veo enfrentada a la "hoja en blanco". Normalmente escribo cuando me apetece, nunca porque siento que "tengo que". Nadie me obliga, es verdad, es una cuestión de ... yo qué se de qué.
Son tantos los sentimientos, las razones, los motivos, la expectativas...
No doy más rodeos: Tengo una falta de ... solo nueve semanas?
Llevo dos meses de náuseas matinales, vespertinas y nocturnas. Estoy creciendo pero pa'lante. Me descojono cuando me dicen: Estás muy guapa, debe ser otro varón... Yo no me veo guapa. ¿Quién se puede ver guapa habiendo engordado dos kilos y medio en dos meses?
No os preocupéis que no os voy a aburrir de ahora en adelante con temas tipo, ecografías, prueba de la glucosa, triple screening o amniocentesis. No. Me niego a que much@s de vosotr@s os chupéis lo que tenía que aguantarme yo cuando era soltera y sin hijos de mis amigas casadas con hijos. Y sobre todo de las embarazadas.
¿Os habéis dado cuenta de lo pesadas que son (somos)? Si es que no se sabe hablar de otra cosa que del embarazo, del embarazo anterior, que si la matrona, que si el tocólogo. Parece que no tuvieran (tuviéramos) otro tema de conversación.
Sin embargo, yo trabajo, salgo de paseo, tengo amigas, tomo café con ellas, veo tele, veo pelis. Y hasta veo dibujos animados, si.
Entonces no os agobiaré con deciros que mi cintura se va desfigurando, que estas eternas ganas de vomitar sin que salga nada, acompañado de estreñimiento gestacional y el asco que me da el olor que trae mi marido cuando viene de las ovejas me tienen hasta el moño, y que si todo es como en el embarazo anterior, aún me queda un mes. Tampoco os voy a decir que el verdadero motivo por dejar el tabaco son las náuseas que me produce el olor y que seguramente a mediados de abril, cuando me den el alta del hospital saldré desesperada al kiosko de la esquina a comprar un paquete de Marlboro lights como hice con Martín. Tampoco que me embadurno de cremas anti-estrías (si, yo la que odia las cremas) para poder algún día volver a lucir tipazo en la playa. Que me bebo 2 litros de agua al día, que como sano, sanísimo, sano y que se supone que debería andar una hora al día pero que estoy en la etapa pereza total y que hasta que las piernas no me empiecen a doler junto con las espalda y el pelo no lo voy a hacer.
Vosotros tranqui, que esto no se convertirá en el diario de una embarazada. La tripa no se puede disimular, pero en el blog, si. Ni soñéis con fotos, ni mi madre ha podido conseguir una del embarazo anterior. Me niego a que se mofen de mi. Me niego a que nadie diga, mira, qué simpática la ballenita, o el ballenato, o el elefante o hipopótamo de Bettina (estos son todos motes que uso para autodefinirme en este estado). No. Fotos, no. Los nueve meses que queden para el olvido, como una simple anécdota, que lo dulce, lo bonito, viene dentro de 7 meses o así y ahí si que sacaremos miles de fotos.
A propósito: EL símbolo es el nudo ceta de la maternidad. (Celtic Knot of Motherhood)
TRUE MOTHERHOOD
IS THE MOST BEAUTIFUL OF ALL ARTS,
THE GREATEST OF ALL PROFESSIONS.

domingo, septiembre 16

Guess what!


Como habréis visto, he cambiado la foto en mi perfil, de hecho porque ese ya dista mucho de ser mi perfil. Quiero decir, el de la foto anterior.

Os dejo este acertijo, de momento no voy a daros pistas. Aunque ya todos los que me leéis sabéis que he dejado de fumar, y eso no deja de ser una pista. Este nuevo... avatar?, esta nueva foto del perfil, dice mucho de mi condición actual. Cuando hayáis acertado o no, después de un tiempo prudencial, os iré contando.

El tema:

1- ¿Qué es este símbolo?

2- ¿Por qué cambié el anterior por este y no por una flor, un corderillo, o una puesta de sol?


Quedan fuera de juego para la segunda pregunta: MIA, SOLE, SIRENA DE LA LUNA, NERIM, VADE RETRO. Creo que nadie más...

Aquí os dejo. A ver qué se os ocurre.

miércoles, septiembre 12

Sábado

Sábado, ocho de la tarde, salida familiar después de años ha. Hoy toca salir. Y para nosotros salir, significa salir del pueblo, de la comarca, de la zona, hacer como mínimo treinta kilómetros para ir a cenar. Lleno el depósito, las plantas regadas, el salón recogido, y el chucho no está en la cucha porque no tenemos perro… en casa, claro está. Ya estaría bien que encima me trajeran los mastines al patio, oiga!

El niño bañado, perfumado y emperifollado. Mi marido que después de una ducha rápida pilla una camisa y un pantalón. Cualesquiera, a él le da igual si el color se lleva, si combinan las dos prendas o si los zapatos están o no lustrados. A veces pienso que con un taparrabos o un poncho también sería feliz. El asunto es no ir en bolas, lo demás le da igual.

Y ahí estoy yo frente al espejo del baño que se empeña en recordarme que voy para los cuarenta y eso acusa. Me seco el pelo que ya no tiene ni el brillo ni la elasticidad de hace un par de años cuando no había ni tinte ni cuidados extra, lavado, secado y a la calle sin más. Ya no cuento nuevas arrugas, porque para qué. ¿Te acuerdas de la primera, la que te viste al pasar los treinta y casi te da algo? Bueno, eso no es nada. Al borde de mis ojos se han instalado todas las patas de los haitantes del gallinero de mi vecina octogenaria y no hay forma. Bueno, o quizás si, pero no soy yo de las de andar encremada todo el día. Además, dicen que las arrugas demuestran la sabiduría de los años, no? Pues eso, hala, salid cuando queráis que así mis vecinas dirán, “¡Anda qué sabia se ha vuelto la del Jacinto, mira cuántas arrugas tiene!”

Y luego lo peor: el armario y qué me pongo. Pensé que con los años eso ya no importaría, que después de pasar la adolescencia, a los 39 eso ya no iba a tener importancia, pero nada, que sigue pasando igual. Y me viene a la cabeza las sabias palabras de mi madre ante la fatídica pregunta:


-“Ma, qué me pongo?”


-“No se, mira a ver en el armario, a lo mejor hay alguna falda o pantalón”


Y si que los hay, pero el que no te queda pequeño, tiene un botón descosido. Luego está el que no se puede combinar con nada porque es a cuadros, el que es liso pero ya te lo pusiste el día anterior, o el que increíblemente está planchado, pero como lo haces todo a mil por hora no te diste cuenta que tenía una mancha diminuta en el culo que, aunque no la vaya a notar nadie, la notarás tú y eso es suficiente para que no quieras ponértelo y lo lances escaleras abajo con la esperanza de que “alguien” lo meta en la lavadora. Cosa que no ocurre nunca. Jamás de lo jamases.

Y cuando por fin encuentro algo que me apetece llevar, que creo que me queda bien y estoy ya lista para salir, viene mi hijo a pedirme que le cambie entero porque se le cayó un petit suisse de chocolate encima. Es entonces cuando me pregunto qué está haciendo el padre de la criatura en lugar de ver que el niño no coma absolutamente nada antes de cenar. La respuesta viene sola: charlando con el vecino de al lado. Seguramente poniéndome a mi y a la mujer de éste a caldo por lo que tardamos en vestirnos cada vez que vamos a salir.

lunes, septiembre 10

Obra de arte

Cuando le vi, un ovillito de apenas 3.250 gramos entendí qué era el arte. Y me felicité, porque uno de los dos autores de la obra había sido yo. Mi mejor obra, mi obra maestra: mi hijo.

Dos caracolitos a ambos lados de una bocha pelada con cuatro pelos blancos. Una montaña rusa diminuta que llegaba hasta su boca de fresa sin dientes. A ambos lados, dos aguamarinas, buscando, descubriendo, explorando. Dedos alargados buscando palpar. Piernas en movimiento incesante queriéndose largar del capazo a cuadros. Una obra viviente. Un obra con color, con sabor, con olor. Tacto, sentido, sentimiento.¿Puede haber una obra de arte más perfecta?

No se de arte. Solo se que arte para mi es él, el único cuadro que conozco palmo a palmo. La única obra que puedo describir sin temor a equivocarme y con los ojos cerrados. Porque le he creado, porque le amo con amor infinito, con amor de madre. ¿Habrá una obra de arte, una obra maestra superior a la de concebir un ser humano? Si la hay, yo no me la imagino.

miércoles, septiembre 5

Lola, Lolita, Lola

Lo he dicho hasta la saciedad sin ánimo de molestar a nadie ni de hacer alarde de algo de lo que no me enorgullezco, pero es la verdad: NO me gustan los animales. Me gusta verlos - a algunos- pero que no me pidan que los toque porque me dan náuseas. Detesto que me babeen, no soporto su olor y aborrezco sus pelos.
Me encantan los caballos, por ejemplo, pero me muero de miedo si me acerco, temo que me den una patada, igual que el burro de Felipe (el animal, no Felipe, que de burro tiene poco). Ese bicho me enternece sobre todo porque se que seguramente será el último burro que veré por estos lares, pero... no lo toco ni loca.
Los gatos: Me encanta VER gatos Siameses, o gatos de Siam, o como los queráis llamar. Del solo hecho de pensar que un pelo se me va a pegar en la boca como aquella odiosa vez que por quedar bien con una amiga, acaricié su gato, se me erizan los pelos.
Los perros: Me dan pánico, pavor. Y no creáis que no trato de combatirlo, todo lo contrario. En la nave hay dos mastines, y yo intento hacer amigos con ellos. Y ellos se me arriman y yo les paso la mano por la cabeza (acariciar es otra cosa, es con cariño, no con miedo) Este es TOBY. Para que os hagáis una idea, mide casi 90 cem de alto.

Vamos, en resumidas cuentas, que no soy de esas personas que aman los animales y que si puedo evitarlos mejor.¿Que debe tener un trasfondo psicológico? Seguramente. ¿Que muchos de vosotros preferís un buen chucho , gato o pájaro a una persona muchas veces? Seguramente tenéis razón. Pero yo no lo puedo evitar.

La cuestión es que hace unos días leo lo siguiente: NO MALTRATES A TU PERRO, EN LA OTRA VIDA PUEDE SER TU AMO.
Y yo que creo en todo eso del Karma , las otras vidas, etc, pensé que era verdad pero que como yo no tengo ni perro, ni gato ni na' de na', no supe bien por qué la casualidad se enzañaba así conmigo.
Pocos días después viene mi marido con una corderilla sin madre. Guacha, como se dice por el sur. La gran puta madre que la parió se hizo humo. Y mi marido, firmó los papeles de adopción.

- La pondré en el pajar de al lado y le daremos biberón por unos días hasta que recupere.

- Daremos????? Pero qué dices, chaval! Se te va la pinza. A mi no me compliques con una oveja. Lo que me faltaba, hombre. Una oveja.

Resumiendo: Le doy cuatro biberones al día, la tengo en el patio porque el pajar es frío y me da pena. La he bautizado Lolilla. Me chupa, me babea, me mancha los zapatos de leche, me caga el patio y se restriega contra la ropa recién tendida. La acaricio, el hago mimos y vuando la llamo se viene conmigo. la saco de paseo hasta la fuente de los huertos. Y lo peor de todo: la quiero!
Es mi karma. Estoy convencida que en alguna otra vida he sido o bien una oveja que hizo mucho daño a la actual Lolilla o un pastor hijoputa que la maltrató. Por eso tengo ahora que cuidar de ella. Ohm, ohm,ohm...

lunes, septiembre 3

Cambiando el chip

Cuando alguien nuevo visita mi blog, suelo leer su perfil y echar un vistazo a su blog. Eso ocurrió esta mañana y me vi sorprendida gratamente por el blog de Gioconda. Un blog fresco, vivaz, con energía, la misma que me venía flaqueando estos días. Os recomiendo este post en particular que me pareció genial.
De pronto se me hizo la luz. De pronto rebobiné y me di cuenta de que yo ya no soy una persona que quiere estar quejica todo el tiempo como vengo haciéndolo desde hace ya días. Esa Bettina había quedado atrapada en un pasado lejano al otro lado de los mares. Que yo disfruto de la vida, de las cosas simples, de lo pequeño, de lo cotidiano. Que la persona que escribió los últimos posts no era yo, si no un fantasma del pasado. Ese pasado que quiso volver a apoderarse de mi vida actual, pero que he dicho basta ya.
Me di cuenta que si bien tengo muchos, muchísimos defectos hay cosas que no me merezco, que hay personas que no me merecen y que lo mejor es pasar página. Porque eso es la vida, un montón de páginas, unas nos gustan y otras no, y hay que vivirlas pasando a todas y cada una de ellas. Hay que reinventar lo escrito, hay que modificar, hay que adapatarse y hay otras páginas que son para disfrutar.
Y yo hoy elijo disfrutar. Que la vida son dos días, que no vale la pena sufrir por cosas que no valen la pena. Que la vida ha sido demasiado generosa conmigo últimamente como para que yo no la disfrute como he venido haciendo estos últimos años. Porque le joda a quien le joda, y le pese a quien le pese, yo si he sido muy feliz en mi valle, en mi casa, con mi gente. como dice Silvio:
"De lo pasado, no lo voy a negar,
el futuro algún día llegará,
y del presente, qué me importa la gente,
si es que siempre van a hablar"

Estoy leyendo el último libro de Sydney Sheldon (creo que es el último): The Other Side of Me. Me gusta mucho este autor desde siempre y he leido muy poco o casi nada de él en castellano, pero si que hay traducciones porque este año compré uno en Buenos Aires. No he llegado aún a la mitad, pero hay una parte que me gustó mucho y viene a cuento:


"Every day is a different page, and they can be full of surprises. You´ll never know what's next until you turn the page"


"Cada día es una página diferente, y pueden estar llenas de sorpresas. Nunca sabrás lo que sigue hasta que des vuelta la página"


Hoy he dado vuelta la página y esta ya me va gustando mucho más.


Cita de hoy: "La felicidad es darse cuenta de que nada es demasiado importante" (Gracias Ester)

domingo, septiembre 2

Nueva lección, y van ...




Una tarde de julio antes de irnos a Euskadi de vacaciones, le dije a mi marido mirando juntos una puesta de sol, que creía esa era la etapa más feliz de toda mi vida. Tenía todo lo que quería y quería todo lo que tenía. Me sentía libre, plena y querida. Sentía que la vida había sido al fin realmente generosa conmigo.
Pero aparentemente el universo quiso recordarme que eso son solo momentos y que no se puede vivir la vida sonriéndole eternamente que y llevaba ya demasiado tiempo siendo tan feliz.
Así fue que al regresar de las vacaciones se empezó a desatar la lluvia - tampoco puedo llamarle tormenta- y desde entonces no ha parado. Y yo me he quedado, como dice la canción de Serrat, "chupando un palo sentado, sobre una calabaza". Lo peor es que ni siquiera hice nada para abrir un paraguas.
Pero como soy una convencida de que absolutamente todo se pasa en esta vida, ayer, después del tercer embiste de desilusión con alguien que ha sido muy importante en mi vida durante veinte años exactamente, me decidí a poner el paraguas sobre mi cabeza. La lluvia al menos ya no me moja. Y espero ansiosa al arcoiris mientras escampa. Pero no me pierdo el espectáculo de gotas danzando a mi alrededor ni el olor a tierra mojada. De lo malo también se aprende.

Cita de hoy: "Aunque la hipocresía suele andar lista, a largo andar se le cae la máscara y queda sin el alcanzado premio." Cervantes