
viernes, septiembre 28
lunes, septiembre 24
Sin palabras

miércoles, septiembre 19
Fotos, no!!!
Creo que es la primera vez que me veo enfrentada a la "hoja en blanco". Normalmente escribo cuando me apetece, nunca porque siento que "tengo que". Nadie me obliga, es verdad, es una cuestión de ... yo qué se de qué.domingo, septiembre 16
Guess what!

miércoles, septiembre 12
Sábado
Sábado, ocho de la tarde, salida familiar después de años ha. Hoy toca salir. Y para nosotros salir, significa salir del pueblo, de la comarca, de la zona, hacer como mínimo treinta kilómetros para ir a cenar. Lleno el depósito, las plantas regadas, el salón recogido, y el chucho no está en la cucha porque no tenemos perro… en casa, claro está. Ya estaría bien que encima me trajeran los mastines al patio, oiga! El niño bañado, perfumado y emperifollado. Mi marido que después de una ducha rápida pilla una camisa y un pantalón. Cualesquiera, a él le da igual si el color se lleva, si combinan las dos prendas o si los zapatos están o no lustrados. A veces pienso que con un taparrabos o un poncho también sería feliz. El asunto es no ir en bolas, lo demás le da igual.
Y ahí estoy yo frente al espejo del baño que se empeña en recordarme que voy para los cuarenta y eso acusa. Me seco el pelo que ya no tiene ni el brillo ni la elasticidad de hace un par de años cuando no había ni tinte ni cuidados extra, lavado, secado y a la calle sin más. Ya no cuento nuevas arrugas, porque para qué. ¿Te acuerdas de la primera, la que te viste al pasar los treinta y casi te da algo? Bueno, eso no es nada. Al borde de mis ojos se han instalado todas las patas de los haitantes del gallinero de mi vecina octogenaria y no hay forma. Bueno, o quizás si, pero no soy yo de las de andar encremada todo el día. Además, dicen que las arrugas demuestran la sabiduría de los años, no? Pues eso, hala, salid cuando queráis que así mis vecinas dirán, “¡Anda qué sabia se ha vuelto la del Jacinto, mira cuántas arrugas tiene!”
Y luego lo peor: el armario y qué me pongo. Pensé que con los años eso ya no importaría, que después de pasar la adolescencia, a los 39 eso ya no iba a tener importancia, pero nada, que sigue pasando igual. Y me viene a la cabeza las sabias palabras de mi madre ante la fatídica pregunta:
-“Ma, qué me pongo?”
-“No se, mira a ver en el armario, a lo mejor hay alguna falda o pantalón”
Y si que los hay, pero el que no te queda pequeño, tiene un botón descosido. Luego está el que no se puede combinar con nada porque es a cuadros, el que es liso pero ya te lo pusiste el día anterior, o el que increíblemente está planchado, pero como lo haces todo a mil por hora no te diste cuenta que tenía una mancha diminuta en el culo que, aunque no la vaya a notar nadie, la notarás tú y eso es suficiente para que no quieras ponértelo y lo lances escaleras abajo con la esperanza de que “alguien” lo meta en la lavadora. Cosa que no ocurre nunca. Jamás de lo jamases.
Y cuando por fin encuentro algo que me apetece llevar, que creo que me queda bien y estoy ya lista para salir, viene mi hijo a pedirme que le cambie entero porque se le cayó un petit suisse de chocolate encima. Es entonces cuando me pregunto qué está haciendo el padre de la criatura en lugar de ver que el niño no coma absolutamente nada antes de cenar. La respuesta viene sola: charlando con el vecino de al lado. Seguramente poniéndome a mi y a la mujer de éste a caldo por lo que tardamos en vestirnos cada vez que vamos a salir.
lunes, septiembre 10
Obra de arte
Cuando le vi, un ovillito de apenas 3.250 gramos entendí qué era el arte. Y me felicité, porque uno de los dos autores de la obra había sido yo. Mi mejor obra, mi obra maestra: mi hijo.Dos caracolitos a ambos lados de una bocha pelada con cuatro pelos blancos. Una montaña rusa diminuta que llegaba hasta su boca de fresa sin dientes. A ambos lados, dos aguamarinas, buscando, descubriendo, explorando. Dedos alargados buscando palpar. Piernas en movimiento incesante queriéndose largar del capazo a cuadros. Una obra viviente. Un obra con color, con sabor, con olor. Tacto, sentido, sentimiento.¿Puede haber una obra de arte más perfecta?
No se de arte. Solo se que arte para mi es él, el único cuadro que conozco palmo a palmo. La única obra que puedo describir sin temor a equivocarme y con los ojos cerrados. Porque le he creado, porque le amo con amor infinito, con amor de madre. ¿Habrá una obra de arte, una obra maestra superior a la de concebir un ser humano? Si la hay, yo no me la imagino.
miércoles, septiembre 5
Lola, Lolita, Lola
lunes, septiembre 3
Cambiando el chip
Cuando alguien nuevo visita mi blog, suelo leer su perfil y echar un vistazo a su blog. Eso ocurrió esta mañana y me vi sorprendida gratamente por el blog de Gioconda. Un blog fresco, vivaz, con energía, la misma que me venía flaqueando estos días. Os recomiendo este post en particular que me pareció genial.domingo, septiembre 2
Nueva lección, y van ...
